domingo, 5 de marzo de 2017

La sandalia de esparto, distintivo fundacional de la Cofradía de la Humildad de Arjonilla

Ildefonso Rueda Jándula

Los Estatutos fundacionales de la Cofradía de Jesús de la Humildad de Arjonilla, aprobados canónicamente en 1.732, en su proemio manifiestan establecer la Hermandad, que en sus orígenes era de cincuenta hombres, y define el hábito cofrade de esta forma: “...vestidos con túnicas moradas zandalias de esparto y sogas a el cuello y cintura, saquen a su Magestad en las tres proseciones de Semana Santa...” 

La túnica y sus elementos de esparto, era un signo distintivo de pertenencia a este grupo de fieles unidos en la devoción a Jesús de la Humildad, hasta tal punto, que se convirtió en elemento usado por los cofrades para el fallecimiento, como hábito mortuorio, según nos señala, en una fecha muy cercana a la fundación, 1739, el testamento de Melchor de Moya:

“En el nombre de Dios todo Poderoso Amen. Sepase por esta publica escritura de Testamento avierto ultima y final voluntad vieren como yo Melchor de Moya vezino que soi desta Villa de Arjonilla estando en las casas de mi morada enfermo del cuerpo y sano de la boluntad en mi libre juizio memoria y entendimiento... Mando que llegado mi finamiento mi cuerpo vestido con la túnica cordones y zandalias de Jesus de la Humildad de cuia cofradía soi hermano sea sepultado en la Yglesia Parrochial desta villa en sepultura que en ella tengo...”

viernes, 3 de marzo de 2017

La Cofradía de caballeros hijosdalgo de Ntra. Sra. de la Soledad de Arjonilla en el siglo XVIII. Pruebas de nobleza y ocaso de la religiosidad oligárquica

Antigua imagen de Ntra. Sra. de la Soledad
en el interior de su ermita. Al fondo,
retablo del siglo XVIII.
Ildefonso Rueda Jándula
Publicado en "Pasión y Gloria" nº35

A mediados del siglo XVIII, la Cofradía de Ntra. Sra. de la Soledad de Arjonilla, fundada al inicio de la centuria anterior se había constituido en una corporación de hijosdalgo, que había alcanzado el gobierno de las procesiones de Semana Santa, desde un estamento cerrado que mostraba su preeminencia sobre otros grupos sociales agrupados en el resto de cofradías. 

La idea de que los grupos privilegiados tendieron en el siglo XVIII a crear corporaciones exclusivas para manifestar su posición privilegiada frente a la movilidad de otros grupos sociales en ascenso(1), se puede verificar documentalmente en la localidad de Arjonilla, tanto para las cofradías de Pasión como se verá en este trabajo, así como en otras cofradías de Gloria, como ya se publicó en el caso de las dos congregaciones locales de la Virgen del Rosario(2).

La localidad de Arjonilla, en el siglo XVIII alcanzó un alto número de vecinos hidalgos procedentes de linajes como los Jiménez, Valenzuela, Serrano y otros, afincados en Jaén desde la reconquista. De hecho, los datos recogidos en el Catastro del Marqués de la Ensenada, arrojan la cantidad de cincuenta vecinos con el título de hijosdalgo, frente a una población total de quinientos. Esta oligarquía local tuvo diferentes familias que alcanzaron la preeminencia sobre las demás con el devenir de los siglos. Al tiempo que nos ocupa el presente estudio, sin lugar a dudas que uno de sus más ilustres moradores era D. Baltasar Francisco Sotelo, regidor perpetuo de Arjonilla y Andújar, casado con Dª Baltasara de Ortega Serrano, quienes aunaron el patrimonio de las familias que en los siglos XVI y XVII habían destacado de entre la nobleza local. A los nietos de éstos, D. Pedro Manuel y D. Baltasar de Acuña Valenzuela y Sotelo, siendo menores de edad, les fue concedido el hábito de Calatrava, en un interesante expediente (3) de pruebas de nobleza, al que aportaron como probanza su pertenencia a la Cofradía de caballeros hijosdalgo de Nuestra Señora de la Soledad de esta Villa. 

miércoles, 22 de febrero de 2017

El rosario de Ntra. Sra. de la Soledad de Arjonilla. Su posible donación en el año 1740

Rosario antigo de Ntra. Sra. de la Soledad
Ildefonso Rueda Jándula

Una de las piezas del ajuar de Ntra. Sra. de la Soledad de Arjonilla, que han perdurado con el paso de los siglos, es el Rosario de medallones de plata, que podemos fechar en una cronología tardía, al siglo XVII. La imagen mariana de mayor devoción de la religiosidad popular arjonillera en la Edad Moderna, reunió una importante colección de orfebrería, que en su mayor parte nos ha llegado hasta nuestros días, por encima de avatares históticos. 

La antigua imagen de Ntra. Sra. de la Soledad, obra del barroco granadino, con rasgos pertenecientes a la escuela de los Mora, mostraba una corona de plata de imperiales y ráfaga del siglo XVIII, y el corazón atravesado de espadas y medialuna de plata, obras más tardías, correspondientes a la centuria siguiente. Junto a estos elementos, se conservó un rosario de gran tamaño, cuyas cuentas son semillas engastadas y engarzadas en plata, del cual destacan los tres medallones de simbología mariana y la gran cruz que cierra el rosario. 

Prueba de la gran devoción a Ntra. Sra. de la Soledad, cuya cofradía fue predominantemente de hijosdalgo en el siglo XVIII, es la conservación de fotografías de principios de siglo XX, objetos patrimoniales y documentación en los distintos archivos, que nos dan cuenta de un pasado en el que esta devoción mariana ostentó la primacía respecto de las demás de la Villa. 

martes, 21 de febrero de 2017

Los Estatutos de 1904 de la Cofradía de Ntro. Padre Jesús Nazareno de Arjonilla

Portada del Expediente de aprobación
Ildede Estatutos en 1904
Ildefonso Rueda Jándula

Fundada en el siglo XVII, aún desconociéndose la fecha exacta, la Cofradía de Ntro. Padre Jesús Nazareno de Arjonilla es una de las más señeras de la Semana Santa, por corresponderle el discurso iconográfico del transcurso de la Pasión, Muerte y Resurrección de Cristo, plasmado en sus imágenes: Jesús Amarrado a la Columna, Ntro. Padre Jesús Nazareno, Cristo Yacente y Jesús Resucitado.

Si tuvo estatutos fundacionales, lo desconocemos por el momento, si bien ha llegado hasta nosotros una redacción tardía, del año 1904, que en la Secretaría de Cámara y Gobierno del Obispado de Jaén tuvieron entrada en el mes de marzo de 1904 y que fueron aprobados en agosto del mismo año por el Obispo D. Salvador Castellote y Pinazo. 

De los veinticuatro artículos de esta redacción estatutaria, destacamos los que definen el Culto de la Cofradía, especialmente la fiesta estatutaria de Septiembre, y singularmente, el artículo nº 6 en el que se describe la túnica de la hermandad, negra, con los cordones a la usanza de esta Villa desde el cuello cruzados a la cintura, perpendiculares de cintura para abajo, según los usaban también las cofradías de la Humildad y San Juan. 

Los últimos artículos refieren la asistencia de las insignias a momentos importantes de la vida cristiana de los cofrades, como la administración del Viático para los enfermos, y los entierros.

jueves, 2 de febrero de 2017

La Capilla de D. Roque Jiménez de Morales, en el Convento de las Trinitarias de Martos

Capilla de D. Roque Jiménez de Morales
en el Convento de las Trinitarias de Martos
Ildefonso Rueda Jándula

D. Roque Jiménez de Morales, caballero de la Orden de Calatrava, vecino de Arjonilla, y Gobernador del Partido judicial de Martos, es el personaje que, recogiendo una secular presencia del linaje Jiménez en Arjonilla, procedente de los Jiménez Ramos de Baeza, viene a disponer en el siglo XVIII un caudal de bienes y títulos que permitirán a sus descendientes en la centuria siguiente ostentar la unión de dos marquesados: Santa Rosa y la Merced. 

El solar de los Jiménez en Arjonilla, se localiza en tres casas: en la calle Llana (D. Diego Jiménez de Morales, I marqués de Santa Rosa), Plaza Mercado (D. Lope Francisco Jiménez Serrano) y calle Corredera, haciendo esquina a la calle del Castillo, donde habita D. Roque Jiménez de Morales, casado con Dª María Cano Muciente y Astorga. 

La nobleza se manifiesta no sólo en las portadas blasonadas de sus casas solariegas, sino en la posesión como patronato de capillas de enterramiento para los sucesores del linaje. En la Martos, cabeza del partido judicial, D. Roque Jiménez de Morales, como gobernador del partido, poseía varios bienes raíces, que aumentó en la posesión de una capilla en la obra nueva de la Iglesia del Convento de la Santísima Trinidad. La "donación" de la capilla supone un alivio económico para la comunidad, que con gran esfuerzo habían acometido una fábrica nueva, por haberse arruinado la anterior.  

martes, 31 de enero de 2017

El Marqués de la Merced y Don Baltasar Francisco Sotelo, en el levantamiento del pendón real por Luis I en la ciudad de Andújar

Ildefonso Rueda Jándula

La familia de hijosdalgo de D. Francisco Baltasar Sotelo, abogado de los reales Consejos y regidor de Arjonilla y Andújar, se trasladan desde la Villa de Arjonilla hasta la ciudad de Andújar donde obtienen vecindad en el año 1704, y hasta el de 1718, habitando una casa en la Calle Cárcel, según las partidas bautismales de uno de los hijos de D. Francisco Baltasar Sotelo y Dª Baltasara de Ortega y Serrano. 

Las probanzas (1) sobre la nobleza de un nieto de D. Francisco Baltasar Sotelo, Dn. Pedro Manuel de Acuña Valenzuela y Sotelo, incluyen los rastros documentales que esta vecindad de la familia tuvo en la ciudad de Andújar. Entre las declaraciones de varios testigos, se insertan los traslados de las partidas sacramentales de bautismo de sus dos hijos. Dª María Beatriz de la Cabeza Sotelo y Ortega y D. Francisco Luis Sotelo y Ortega,. También se incluyen certificaciones del cabildo municipal en cuanto a la condición de no pecheros, y el traslado de un acta capitular de la participación del regidor de ambas localidades, al tiempo de haberse levantado el pendón real con ocasión del ascenso al trono de Luis I. 

El 4 de junio de 1746, se realizan las declaraciones de los testigos, entre los que destaca la información e D. Alonso García Torquemada y Polanco, por aquel entonces Vicario eclesiástico del Arciprestazgo, quien sería posteriormente, Prior en la parroquial de Arjonilla. 

domingo, 29 de enero de 2017

Escrituras de adopción de dos niños expósitos de la Casa cuna de Andújar en la Villa de Arjonilla en 1734

Ildefonso Rueda Jándula

Por lo singular de esta tipología de protocolo notarial, poco frecuente, y por tanto de gran interés, ofrecemos dos escrituras de adopción o prohijamiento de niños expósitos procedentes de la casa cuna de Andújar, en el año de 1734. 

A la singularidad del hecho, ya que los procedimientos de entrega de niños en adopción procedentes de estas instituciones se realizaban en mayor medida de forma informal, frente a una vía administrativa, se une la fecha de la escritura de obligación: en ambos casos, el 16 de Agosto. La coincidencia de la fecha con la celebración de la fiesta del Patrón de la Villa, suscita varios interrogantes acerca del modo en el que se llevan a cabo estos actos de entrega en adopción de niños.

En ambos casos, la entrega la realiza el vecino de Andújar Juan García, con orden del administrador de la Obra Pía de niños expósitos de aquella ciudad. En el documento de adopción figura la fecha de entrada en la casa cuna, y las circunstancias de su Bautismo. En la primera escritura, Manuel García Cortes, vecino de Arjonilla, se obliga a la alimentación y educación del niño Miguel José, hasta la edad de 25 años: