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lunes, 21 de septiembre de 2015

Nuestras Calles: "De los Reyes a los Arcos de la Avenida

Ildefonso Rueda Jándula
Artículo publicado en
"Al pie de la Parroquia"

Desde el Botillo, donde hemos permanecido contemplando la Semana Santa, continuamos nuestro recorrido mensual por las calles de nuestro pueblo, y pasamos de largo la calle Llana, no sin antes contemplar la belleza de las curvas que describen la angostura del Botillo en su unión con la calle Llana y toda ésta que se constituye  en una de las vías mejor trazadas desde el punto de vista urbanístico. Según la opinión de los tratadistas urbanos antiguos, por el movimiento de fachadas y los juegos de luces y sombras de los distintos momentos del día, podemos descubrir nuevos escenarios, de acuerdo asimismo con nuestro propio estado anímico. No nos detenemos en la calle Llana, porque ya lo hicimos en esta revista en marzo de 1993. "Al pie de la Parroquia" también es ya, parte de la Historia de Arjonilla.

sábado, 19 de septiembre de 2015

Nuestras calles: "Desde las Parras hasta el Cristo"

Ildefonso Rueda Jándula
Artículo publicado en
"Al pie de la Parroquia"

Sin lugar a dudas, una de las calles más bonitas de Arjonilla es la calle de las parras, nombrada así hasta el año 1929, cuando pasó a llamarse calle de la Reina Cristina, aunque poco permaneció el rótulo, ya que la segunda república la dedicó a Manuel Azaña y desde la posguerra hasta nuestros días, al Teniente Rueda. Para el pueblo, las Parras será siempre su nombre, desde las palmeras hasta la cruz del cerro las cabras, entre las filas de los naranjos. Nos llama el litófono (piedra que habla) bajo la cruz del cerro: "No hay cruz sin santo, ni santo sin cruz alguna..." y al volver la mirada, con un final que no podemos adivinar, la rectamente trazada calle del Cristo, nombrada desde antiguo, calle de las Nevadas. Las parras y el Cristo, parecen desde la Cruz del cerro, un compás abierto con poco ángulo. Calles que nos recuerdan en este mes de mayo el trajinar de chiquillos con la santa Cruz, "Salve dulce leño, salve dulces clavos..." adornada con las rosas de los huertos, el gran estruendo de los tambores hechos de latas y el rodar del aro, cerro las cabras abajo. Sobre la Historia y el paisanaje de ambas, habla este nuevo capítulo de la serie "nuestras calles".

Nuestras calles: "Las nobilísimas Roperos y Priores"

Ildefonso Rueda Jándula
Artículo publicado en 
"Al pie de la Parroquia"

Si en Arjonilla preguntamos por la calle Roperos y Priores, los informantes nos llevarán hasta la calle Cristóbal Colón. Sin embargo, desconocen nuestros mayores que antiguamente (desde el siglo XVI), estos nombres se referían a calles distintas: Roperos para la actual Alonso Coello y Priores, para Cristóbal Colón. En mayo habíamos subido por la calle de las Parras y recorrido la del Cristo hasta desembocar en este mes de junio en Alonso Coello, una calle que ha llevado siempre el nombre de personajes ilustres ligados a la Historia de esta Villa, y que desde muy antiguo fue llamada Roperos, donde tuvieron solar los hijosdalgo más notorios, escenario de una de las escasas visitas de miembros de la familia Real a este pueblo y del acontecer cotidiano de nuestras gentes. De todo ello trata esta nueva entrega del ambiente histórico costumbrista de nuestras calles.

martes, 21 de julio de 2015

Nuestras calles: entre el pilar y la plaza: CALLE SANTIAGO

Ermita de Santiago, hoy ya conocida
más como "Virgen de la Cabeza"
Artículo publicado en la Revista "Al pie de la Parroquia".                
Ildefonso Rueda Jándula

UNA ERMITA CARGADA DE HISTORIA.

Desde principios del siglo XVI, el Hospital de Santiago ofrecía un servicio asistencial para los enfermos de la Villa, y cobijo para los transeúntes. Al mismo tiempo, la Cofradía de Santiago tenía entre sus normas costear el viaje de los enfermos de otros lugares hasta sus localidades de origen. Sin embargo, la ermita dedicada a este Santo, junto al Hospital será una construcción de la segunda mitad del siglo XVI, en la que participa el cabildo municipal costeando las obras de la espadaña.

La ermita de Santiago, estaba asociada al Hospital, desde el patronato que controlaba los bienes de esta fundación pía, y al Concejo o Ayuntamiento, que en algunas ocasiones celebraba los cabildos en la misma ermita. Sin lugar a dudas, el que nos haya llegado en perfecto estado el artesonado mudéjar que cubre el interior de la ermita se debe a que desde el caudal del patronato "Hospital de Santiago", se realizaban las oportunas reparaciones que han favorecido su conservación. Este mismo tipo de techumbre tuvieron otras ermitas como La Soledad o San Roque (?), aunque la suerte de éstas fue bien distinta.

lunes, 17 de marzo de 2014

Nuestras calles: Vera Cruz y Soledad, calles y cofradías entre la antigua Parroquia de Valrrico

Artículo publicado por Ildefonso Rueda Jándula
en la revista "Al pie de la Parroquia de Arjonilla"

Imagen de Ntra. Sra. de la Soledad,
al fondo antiguo retablo del siglo XVIII
de la ermita, desaparecido en la guerra civil
Desde la ermita de Santiago, donde nos habíamos quedado el mes pasado, por la calle del General Castaños llegamos a la Vera Cruz, antiguo nombre tan sólo solapado por el popular de "calle de la piedra", que nos conduce a la Iglesia de Santa María de Valrrico, que fue el segundo templo parroquial de la Villa después de la Iglesia de Santa Catalina en el Castillo. Vera Cruz es la Cofradía más antigua de cuantas han llegado a nuestros días, ya que la desaparecida Cofradía de Santiago tenía hace siglos este privilegio. Soledad es la devoción mariana de más raigambre en Arjonilla, y entre una y otra, dos calles que se unen en una de las más bonitas construcciones religiosas, cargada de tradición y solera: La ermita de la Soledad, o Valrrico, junto a la fuente primigenia de la riqueza de esta Villa que es el barro. En definitiva, estamos hablando de los mismísimos orígenes de Arjonilla.

De Iglesia Parroquial a ermita.

Si pudiéramos viajar al Arjonilla del siglo XV, hace más de 500 años, junto a la ermita de la Soledad, desde la explanada del templo veríamos un paisaje bien distinto al actual. El pilar estaría más ocupado de casas particulares y el gran barranco de ahora, sería más pequeño, pasando los vecinos del pilar a la Iglesia de Valrrico, a través de un puente de madera. Bajo este puente, un riachuelo procedente de la fuente del pilar. Los domingos tañe la campana de la Iglesia a misa mayor, y el pueblo se congrega , aunque algunos se entretienen comprando carne en los puestos de venta que el carnicero coloca en la explanada de Valrrico. En el día de los difuntos, las mujeres se sientan a oir misa en las sepulturas de sus antepasados y sobre ellas encienden velas, en señal de posesión y pertenencia al linaje del difunto. 

domingo, 26 de enero de 2014

El "Mercao", plaza mayor de Arjonilla

Procesión del Domingo de Resurrección
por la Plaza Mercado

EL “MERCAO”, PLAZA MAYOR DE ARJONILLA.
Artículo publicado en la revista "Al pie de la Parroquia de Arjonilla"
Ildefonso Rueda Jándula
A Luis, por ennoblecer
la plaza de nuestro pueblo. 

Abierto como la piel de un toro, cruzado en aspa del santo apóstol Andrés, este espacio amorfo donde convergen todas nuestras calles, todas nuestras vidas -desde las primeras aguas bautismales hasta la aspersión final-, la plaza mayor de Arjonilla ha sido testigo mudo de nuestra Historia, desde la construcción de la torre hasta el último adiós al arquitecto que la ennobleció blasonando los plintos y lonjas que separan el recinto sacro, del antiguo albero de las tardes de toros y noches de farolillos verbeneros. 

Plaza de contrastes: procesiones y mascaradas, caídos de un lado y del otro, donde sucumben los trovadores ante los filósofos universales, rincón de amores jóvenes sobre las tumbas del antiguo cementerio, al lado de la umbría, juegos infantiles, y último paseo. Lugar de hogueras por San Antón, juncias de Corpus, con olor a jazmines y damas de noche agosteña, cuando la tambora resuena entre los miradores de las casas. Citas de primeros amores, inspiración del poeta que esperaba de madrugada, sentado en un banco, la llegada de una Virgen más guapa que abril. 13 de agosto de 1.988. Yo estuve allí. Aquella noche compuso la estrofa, escribiéndola más tarde sobre un abanico que alguien guarda celosamente. ¿Cuántas páginas podrían escribirse de vivencias en esta plaza? Cada arjonillero tendrá las suyas propias. Permitidme seleccionar algunas para la posteridad, perdonad mi atrevimiento, aunque antes veremos algo de su propia historia.

ALGO DE HISTORIA

Procesión de Ntra. Sra. de la Soledad
saliendo del templo parroquial, dentro de la lonjas.
Posiblemente el Viernes de Dolores (ya que la Cruz
parroquial no se encuentra oculta, como sí debe estarlo
en el Viernes Santo)
 En 1.587, la casa del cabildo o Ayuntamiento, junto con otros edificios particulares, ocupaban lo que hoy es la plaza de la Encarnación. No existía por tanto este espacio abierto, que se va a constituir en plaza mayor a partir del año 1.590 aproximadamente. Para conseguir esta explanada delante de la Iglesia mayor de la Villa, el alcalde Cristóbal de Olivares Hinestrosa, junto con los regidores Jerónimo Serrano y Francisco de Montoro Serrano, demolieron la primitiva casa de Ayuntamiento, en cuya sala de cabildos, aparecían pintadas en la pared las imágenes de la Inmaculada, San Benito y San Bernardo. También  eliminaron el corral del ganado que se apresaba en el campo y la casa que compraron a María de Morales por 27.374 maravedís, cuyo solar pasó a formar parte de la nueva plaza. Por aquel entonces, ya se decía que en este sitio se hacían las fiestas generales y carreras de caballos. Sobre esta última costumbre diremos que el resultado de la carrera a veces era algo trágico. Así nos encontramos la causa criminal que en 1.678 se juzga en el tribunal eclesiástico de Jaén, por la muerte de una persona en las carreras de caballos del Mercado.