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jueves, 20 de febrero de 2020

Las cuentas de la Cofradía de Ntra. Sra. de la Soledad de Arjonilla a mediados del siglo XVII

Ildefonso Rueda Jándula

La administración de los bienes de una Cofradía es una de las tareas fundamentales de estas asociaciones de fieles. Cuando en el transcurso de esta tarea surgía alguna irregularidad, eran las instancias superiores eclesiales las que solicitaban “rendir cuentas”. Así ocurrió en el año 1657, cuando se solicitó por el Provisor y Vicario General de la Diócesis de Jaén que se presentasen las cuentas de la Cofradía de Ntra. Sra. de la Soledad de Arjonilla por su Mayordomo, D. Juan Ropero de Mendoza. 

Esta cofradía arjonillera había sido fundada en el año 1603, con unos estatutos en los que se regulaba la elección del Mayordomo al tercer día de pascua de Resurrección, ante el Prior, eligiéndose cargos por duración de dos años. D. Juan Ropero de Mendoza, Mayordomo de la Cofradía de la Soledad permaneció en el cargo hasta el año 1655 en el que le sucedió en el cargo D. Melchor López de Castilla. 

La presentación de las cuentas de esta administración ante el Vicario General nos permite conocer el funcionamiento de esta Cofradía a mediados del siglo XVII, unos cincuenta años después de su fundación. Las cuentas detallan los ingresos de la cofradía (cargos) y los gastos (data). Entre los ingresos, la cofradía tenía muy buena salud económica, ya que disponía de numerosos censos, además de la limosna que ingresaban mediante las tazas petitorias. Los nuevos cofrades seguían en esta época pagando de ingreso lo estipulado por los estatutos fundacionales, 4 reales para los varones y 2 reales para las hermanas cofrades.

martes, 18 de febrero de 2020

La devoción en Arjonilla en el Siglo XVIII al Santo Cristo de Pedro Abad



Ildefonso Rueda Jándula

En la localidad cordobesa de Pedro Abad, se alza sobre una loma el antiguo Santuario del Santísimo Cristo de los Desamparados. La construcción, del siglo XVIII, alberga la milagrosa imagen del crucificado que fue objeto en la centuria del setecientos de la devoción de las gentes de Arjonilla, quienes en sus disposiciones testamentarias incluían misas para esta imagen cristífera. 

Ejemplos de esta devoción los tenemos en el testamento del presbítero D. Francisco de Calmaestra Serrano y Valdivia, quien otorgó la escritura ante el escribano José Antonio de Rueda en el año 1759. Asimismo lo hicieron D. Vicente Serrano y Córdoba en 1770, D. Benito Calmaestra en 1784 y D. Fernando Canales en 1797. La mayoría de estos legados incluyen al Santo Cristo de Pedro Abad junto a otras devociones de religiosidad popular de especial relevancia para nuestra geografía, como Ntra. Sra. de la Cabeza. 


El Santísimo Cristo de los Desamparados de Pedro Abad, tiene la singularidad de ser procesionado tan solo una vez cada cien años. En su camarín de yeserías, junto a las imágenes de la Virgen Dolorosa y de San Juan, aguarda la imagen para ser aclamada por sus devotos hasta el año 2035 cuando se producirá la procesión centenaria. 

El Alma, heredera post mortem. El testamento de Sebastián de Morales Garza

El Santuario de Ntra. Sra. de la Cabeza
fue objeto de diversos legados por parte
de los arjonilleros en la Edad Moderna
Ildefonso Rueda Jándula

En el estudio de la Historia de las mentalidades, una fuente de primer orden son los testamentos del Archivo de Protocolos notariales. La idea que subyace en las diferentes mandas testamentarias, es que el alma es la heredera del testador, de ahí que sea importante la cantidad de misas que se encarguen. En el ámbito católico, a la profusión de misas a lo cual contribuían las cofradías como uno de sus principales cometidos para con los cofrades contribuyó sin duda la contrarreforma, afianzando frente a las ideas protestantes, la confesión sobre la Comunión de los Santos. 

En este caso presento el Testamento de D. Sebastián de Morales Garza, quien con menos de veinticinco años se encontraba enfermo. Realizó testamento el 5 de Abril del año 1.700 ante el escribano Pedro Manuel de Aguilera. Dispuso su enterramiento junto a la Capilla del Santo Cristo (Cristo del Perdón o Cristo de los Espejos), en la Capilla mayor de la Iglesia parroquial de Arjonilla, y encargó misas al Santuario de la Virgen de la Cabeza de Sierra Morena y en la capilla de los Reinoso de la parroquial de Santa María de Andújar. Como legados destacan dos lienzos, uno de Ntra. Sra. de la Soledad y otro de Jesús Nazareno, para la capilla del Sagrario, que en aquella época era la actual de la Inmaculada Concepción. 

El perfil del testador como una persona piadosa nos lo afianza la siguiente manda: “declaro que devo a los jubileos de ntra. Señora del Pilar y de ntra. señora de Montserrate y la Santa Cruz que le pareze es de Santo Toribio duzientos reales poco mas o menos”. En el año 1.700, con el cambio de centuria, el Papa Inocencio XII había convocado un Jubileo, a lo cual puede responder la intención del testador, aunque también hay que tener en cuenta que en la época, las peregrinaciones a santuarios de especial relevancia era algo muy extendido.

“En el nombre de Dios todopoderoso Amen. Sepan cuantos esta escritura de testamento ultima y final voluntad vieren como yo Sebastián de Morales y Garza vecino que soy desta Villa de Arjonilla hijo legitimo y natural de Juan de Morales Vallexo y de Isabel de Garza Malo mis padres ya difuntos menor que confieso ser de veinte y cinco años y estando en las casas de mi morada enfermo en la cama de enfermedad corporal tal qual Dios nro. señor fue servido de darme creyendo como fiel y berdaderamente creo en el misterio de la Santísima Trinidad Padre Hijo y Espíritu Santo tres personas distintas y una divina esencia cuia católica fe y creencia siempre e vivido y protesto vivir y morir firmemente y temiendome de la muerte ques cosa cierta a toda criatura humana aunque dudosa su hora poniendo por mi Intercesora y abogada a ntra. Sra. la Virgen Maria para que sea servida de interceder con su precioso hijo perdone mis culpas y pecados…Lo primero encomiendo mi anima a Dios nuestro Señor que la creo y redimido con su preciosa sangre el cuerpo mando a la tierra de cuio elemento fue formado. 

viernes, 31 de marzo de 2017

La Congregación del Pecado Mortal en Arjonilla, Indulgencias de Pío VII al Stmo. Cristo de la Misericordia

I
Antiguo Cristo del Perdón (Misericordia)
en su Capilla del templo parroquial
 Ildefonso Rueda Jándula

Hace unos años, ya se publicó en la Revista “Al pie de la Parroquia de Arjonilla”, por Pedro Manuel García Aranda, el contenido del documento que vuelvo a transcribir, conservado en el Archivo Histórico Diocesano de Jaén. Se trata de la Congregación del Pecado Mortal erigida en la Parroquia de Arjonilla, posiblemente a finales del siglo XVIII, en torno a la venerada imagen del Santísimo Cristo de la Misericordia.

El documento es una pieza singularísima, que nos puede pasar desapercibida, si no contextualizamos esta Congregación del Pecado Mortal, en las asociaciones piadosas de fieles tardobarrocas, que nada tienen que ver con las cofradías al uso fundadas en los siglos XVI y XVII. Ciudades como Sevilla y Cádiz ya conocieron estas congregaciones, conocidas por el vulgo como “Congregación contra el Pecado Mortal”, y a su imitación surgieron otras en localidades menos populosas, y más cerca de nosotros, en Andújar, erigida en torno a la Inmaculada Concepción y en la Parroquia de San Bartolomé (1).

Curiosamente, a la Cofradía del Pecado Mortal de la vecina localidad de Andújar, solicitó su pertenencia el Beato Fray Diego José de Cádiz, para pedir por las almas de lo que estuviesen en pecado mortal. El Beato, también estuvo predicando como misionero en nuestra Villa, en 1781. Eran tiempos de una nueva “devotio” que suscitaba formas nuevas de piedad y religiosidad, que suscitaban en los fieles expresiones de las que registró Fray Diego en una carta posterior en la que relataba acerca de los vecinos de Arjona y Arjonilla no podía condenarse criatura alguna de aquellas, que con tan extraño impulso buscaban a su Dios en esta su villanísima criatura, para oir su palabra y guardarla (2). 

La Congregación del Pecado Mortal de Arjonilla, estaba presidida por los eclesiásticos, ya que posiblemente su origen es un proceso mimético de otras experiencias de congregación piadosa. El carácter de congregación impide dejar un rastro documental que nos facilite la investigación histórica, si no es porque a raíz de las indulgencias concedidas por los Breves pontificios y Rescriptos del papa Pío VII, desde el gobierno diocesano se debía aprobar los días señalados para lucrar las indulgencias concedidas.

domingo, 5 de marzo de 2017

La sandalia de esparto, distintivo fundacional de la Cofradía de la Humildad de Arjonilla

Ildefonso Rueda Jándula

Los Estatutos fundacionales de la Cofradía de Jesús de la Humildad de Arjonilla, aprobados canónicamente en 1.732, en su proemio manifiestan establecer la Hermandad, que en sus orígenes era de cincuenta hombres, y define el hábito cofrade de esta forma: “...vestidos con túnicas moradas zandalias de esparto y sogas a el cuello y cintura, saquen a su Magestad en las tres proseciones de Semana Santa...” 

La túnica y sus elementos de esparto, era un signo distintivo de pertenencia a este grupo de fieles unidos en la devoción a Jesús de la Humildad, hasta tal punto, que se convirtió en elemento usado por los cofrades para el fallecimiento, como hábito mortuorio, según nos señala, en una fecha muy cercana a la fundación, 1739, el testamento de Melchor de Moya:

“En el nombre de Dios todo Poderoso Amen. Sepase por esta publica escritura de Testamento avierto ultima y final voluntad vieren como yo Melchor de Moya vezino que soi desta Villa de Arjonilla estando en las casas de mi morada enfermo del cuerpo y sano de la boluntad en mi libre juizio memoria y entendimiento... Mando que llegado mi finamiento mi cuerpo vestido con la túnica cordones y zandalias de Jesus de la Humildad de cuia cofradía soi hermano sea sepultado en la Yglesia Parrochial desta villa en sepultura que en ella tengo...”

viernes, 3 de marzo de 2017

La Cofradía de caballeros hijosdalgo de Ntra. Sra. de la Soledad de Arjonilla en el siglo XVIII. Pruebas de nobleza y ocaso de la religiosidad oligárquica

Antigua imagen de Ntra. Sra. de la Soledad
en el interior de su ermita. Al fondo,
retablo del siglo XVIII.
Ildefonso Rueda Jándula
Publicado en "Pasión y Gloria" nº35

A mediados del siglo XVIII, la Cofradía de Ntra. Sra. de la Soledad de Arjonilla, fundada al inicio de la centuria anterior se había constituido en una corporación de hijosdalgo, que había alcanzado el gobierno de las procesiones de Semana Santa, desde un estamento cerrado que mostraba su preeminencia sobre otros grupos sociales agrupados en el resto de cofradías. 

La idea de que los grupos privilegiados tendieron en el siglo XVIII a crear corporaciones exclusivas para manifestar su posición privilegiada frente a la movilidad de otros grupos sociales en ascenso(1), se puede verificar documentalmente en la localidad de Arjonilla, tanto para las cofradías de Pasión como se verá en este trabajo, así como en otras cofradías de Gloria, como ya se publicó en el caso de las dos congregaciones locales de la Virgen del Rosario(2).

La localidad de Arjonilla, en el siglo XVIII alcanzó un alto número de vecinos hidalgos procedentes de linajes como los Jiménez, Valenzuela, Serrano y otros, afincados en Jaén desde la reconquista. De hecho, los datos recogidos en el Catastro del Marqués de la Ensenada, arrojan la cantidad de cincuenta vecinos con el título de hijosdalgo, frente a una población total de quinientos. Esta oligarquía local tuvo diferentes familias que alcanzaron la preeminencia sobre las demás con el devenir de los siglos. Al tiempo que nos ocupa el presente estudio, sin lugar a dudas que uno de sus más ilustres moradores era D. Baltasar Francisco Sotelo, regidor perpetuo de Arjonilla y Andújar, casado con Dª Baltasara de Ortega Serrano, quienes aunaron el patrimonio de las familias que en los siglos XVI y XVII habían destacado de entre la nobleza local. A los nietos de éstos, D. Pedro Manuel y D. Baltasar de Acuña Valenzuela y Sotelo, siendo menores de edad, les fue concedido el hábito de Calatrava, en un interesante expediente (3) de pruebas de nobleza, al que aportaron como probanza su pertenencia a la Cofradía de caballeros hijosdalgo de Nuestra Señora de la Soledad de esta Villa. 

miércoles, 22 de febrero de 2017

El rosario de Ntra. Sra. de la Soledad de Arjonilla. Su posible donación en el año 1740

Rosario antigo de Ntra. Sra. de la Soledad
Ildefonso Rueda Jándula

Una de las piezas del ajuar de Ntra. Sra. de la Soledad de Arjonilla, que han perdurado con el paso de los siglos, es el Rosario de medallones de plata, que podemos fechar en una cronología tardía, al siglo XVII. La imagen mariana de mayor devoción de la religiosidad popular arjonillera en la Edad Moderna, reunió una importante colección de orfebrería, que en su mayor parte nos ha llegado hasta nuestros días, por encima de avatares históticos. 

La antigua imagen de Ntra. Sra. de la Soledad, obra del barroco granadino, con rasgos pertenecientes a la escuela de los Mora, mostraba una corona de plata de imperiales y ráfaga del siglo XVIII, y el corazón atravesado de espadas y medialuna de plata, obras más tardías, correspondientes a la centuria siguiente. Junto a estos elementos, se conservó un rosario de gran tamaño, cuyas cuentas son semillas engastadas y engarzadas en plata, del cual destacan los tres medallones de simbología mariana y la gran cruz que cierra el rosario. 

Prueba de la gran devoción a Ntra. Sra. de la Soledad, cuya cofradía fue predominantemente de hijosdalgo en el siglo XVIII, es la conservación de fotografías de principios de siglo XX, objetos patrimoniales y documentación en los distintos archivos, que nos dan cuenta de un pasado en el que esta devoción mariana ostentó la primacía respecto de las demás de la Villa. 

martes, 21 de febrero de 2017

Los Estatutos de 1904 de la Cofradía de Ntro. Padre Jesús Nazareno de Arjonilla

Portada del Expediente de aprobación
Ildede Estatutos en 1904
Ildefonso Rueda Jándula

Fundada en el siglo XVII, aún desconociéndose la fecha exacta, la Cofradía de Ntro. Padre Jesús Nazareno de Arjonilla es una de las más señeras de la Semana Santa, por corresponderle el discurso iconográfico del transcurso de la Pasión, Muerte y Resurrección de Cristo, plasmado en sus imágenes: Jesús Amarrado a la Columna, Ntro. Padre Jesús Nazareno, Cristo Yacente y Jesús Resucitado.

Si tuvo estatutos fundacionales, lo desconocemos por el momento, si bien ha llegado hasta nosotros una redacción tardía, del año 1904, que en la Secretaría de Cámara y Gobierno del Obispado de Jaén tuvieron entrada en el mes de marzo de 1904 y que fueron aprobados en agosto del mismo año por el Obispo D. Salvador Castellote y Pinazo. 

De los veinticuatro artículos de esta redacción estatutaria, destacamos los que definen el Culto de la Cofradía, especialmente la fiesta estatutaria de Septiembre, y singularmente, el artículo nº 6 en el que se describe la túnica de la hermandad, negra, con los cordones a la usanza de esta Villa desde el cuello cruzados a la cintura, perpendiculares de cintura para abajo, según los usaban también las cofradías de la Humildad y San Juan. 

Los últimos artículos refieren la asistencia de las insignias a momentos importantes de la vida cristiana de los cofrades, como la administración del Viático para los enfermos, y los entierros.

martes, 27 de diciembre de 2016

Campanilleros de Ánimas en el Día de los Santos Inocentes

A raíz de un vídeo publicado en internet, sobre la cuadrilla de ánimas de la localidad almeriense de Fondón, la memoria me ha hecho evocar lo que pudo ser una tradición perdida en Arjonilla, de la que tan solo quedan testimonios orales de personas ya fallecidas y escasos documentos que nos remiten a costumbres que el paso del tiempo hizo caer en el olvido.

En el día de los Santos Inocentes, una cuadrilla de campanilleros rondaba las calles de Arjonilla, costumbre documentada en el siglo XVIII, en la solicitud que el Hermano Mayor de la Cofradía de las Ánimas hacía al Cabildo municipal. Un dato interesante que aporta este documento es la utilización de los “trajes correspondientes”, y determinadas prácticas de regocijo particular que la mentalidad ilustrada se encargó de corregir. 


El documento dice así: ... En este Cavildo hize presente a esta Villa un memorial presentado por el hermano maior y Governadores de la Cofradía de las Venditas Ánimas del Purgatorio que se sirve en la Parroquial de esta Villa por el que solicitan licencia para pedir limosna el día de los Santos Inocentes con traxes correspondientes con el motivo de exitar la piedad y debozion christiana en alibio de dichas venditas almas. El que visto por sus merzedes dixeron concedieron las licencia que solicitan dichos cofrades con tal de que para pedir la dicha limosna no entren en las Iglesias ni se intrometan con los caballeros sazerdotes ni con mujeres aunque les ofrezcan limosnas para sacarlas de sus casas en cuerpo como antiguamente se hazía ni atropellen a persona alguna ni hagan con ella exceso contra su voluntad con aperzibimiento de que verificada qualesquiera de las cosas que lleban proibidas en el instante se recoxerá dicha lizenzia y zesará el venefizio que desean y sus merzedes apetezen y para que les conste debuelbaseles este memorial con testimonio de esta providenzia ...”[1]

lunes, 26 de diciembre de 2016

Sobre la primitiva imagen de Jesús Preso de la Cofradía de la Humildad

Imagen de Jesús preso (S.XVIII) y sayones. Se conocían
popularmente como "Judillas y Peletillas". Destruidos
durante la guerra civil.
Ildefonso Rueda Jándula

Para la mayoría de nuestras cofradías, la fecha exacta de su fundación supone una incógnita aún por desvelar.  El hallazgo de los primitivos Estatutos y Fundación de la Hermandad de Jesús de la Humildad de Arjonilla en 1732, en el Archivo Histórico Diocesano, nos ha permitido conocer el contexto histórico en el que se produce la fundación de nuestra Cofradía.

El hecho tuvo lugar en 1.732, una fecha muy próxima a la fundación de la confraternidad de soldados marianos del Santo Rosario, (los cargos). Ambas organizaciones, Hermandad de la Humildad y Cargos, mantuvieron esquemas de representación similares, de aspecto paramilitar, y surgen como reacción de un  grupo social concreto frente a la preponderancia de otro ya erigido. Es por lo que los Estatutos de la Hermandad de la Humildad, dejan claro que esta fundación estaría “Sujeta al Sr. Ordinario de este obispado y no a otra persona alguna, sin que la Hermandad de nuestra Señora de la Soledad que la sirven los Caballeros de esta Villa, tenga ni puedan tener sobre esta Cofradía acción alguna sino en el gobierno en las procesiones de Semana Santa.

Uno de los elementos que significarán esta sola sujeción al Obispo, serán los madroños del cíngulo propio de los nazarenos de la Hermandad. Por tanto, queda claro desde los primeros capítulos de los primitivos Estatutos, que la Cofradía de la Humildad surgió en “oposición” a un grupo social privilegiado, el de los Caballeros, que se unían en la Cofradía de la Soledad. En el fondo, encontramos un conflicto de clases, que en el siglo XVIII avanzan las Cofradías ante los cambios que conducirán al Nuevo Régimen.

sábado, 24 de diciembre de 2016

LA FUNDACIÓN DE LA HERMANDAD DE JESÚS DE LA HUMILDAD DE ARJONILLA SUS PRIMITIVOS ESTATUTOS

Imágenes titulares de la Cofradía: Jesús de la Humildad
y Ntra. Sra. del Mayor Dolor
Ildefonso Rueda Jándula

Para la mayoría de nuestras cofradías, la fecha exacta de su fundación supone una incógnita aún por desvelar, si bien, fondos documentales de la sala Cofradías del Archivo Histórico Diocesano, permiten sacar a la luz documentos de gran interés y que a buen seguro continuarán arrojando luz sobre la historia de nuestras cofradías. Es el caso de la fundación de la Hermandad de Jesús de la Humildad de Arjonilla, hecho que tuvo lugar en 1.732, una fecha muy próxima a la fundación de la confraternidad de soldados marianos del Santo Rosario, (los cargos). 

Ambas organizaciones, Hermandad de la Humildad y Cargos, mantuvieron esquemas de representación similares, de aspecto paramilitar, y surgen como reacción de un  grupo social concreto frente a la preponderancia de otro ya erigido. Es por lo que los Estatutos de la Hermandad de la Humildad, dejan claro que esta fundación estaría “Sujeta al Sr. Ordinario de este obispado y no a otra persona alguna, sin que la Hermandad de nuestra Señora de la Soledad que la sirven los Cavalleros de esta Villa, tenga ni puedan tener sobre esta Cofradía acción alguna sino en el gobierno en las procesiones de Semana Santa.” Uno de los elementos que significarán esta sola sujeción al Obispo, serán los madroños del cíngulo propio de los nazarenos de la Hermandad. El resto de los capítulos de los Estatutos, es como sigue.

martes, 15 de septiembre de 2015

UN EPISODIO SINGULAR EN LA FESTIVIDAD DEL CORPUS CHRISTI EN ARJONILLA. Las fricciones entre los poderes civil y religioso de la Villa en la segunda mitad del siglo XVIII

Procesión del Corpus en Arjonilla
a comienzos de los años cuarenta
Artículo publicado por Ildefonso Rueda Jándula
en la revista "Al pie de la Parroquia de Arjonilla"

El esplendor en las festividades del Corpus Christi de los tiempos barrocos había mermado notablemente en la segunda mitad del siglo XVIII, si bien la monarquía borbónica y el Consejo de Castilla habían reglamentado, al igual que lo hicieron los Austrias, la asistencia obligatoria que el pueblo debía prestar al Santísimo Sacramento en sus salidas de los templos, bien sea manifestado en la Solemnidad del Cuerpo y la Sangre de Cristo o en el viático de asistencia a los enfermos. El movimiento ilustrado y el triunfo de la razón calaban poco a poco en la ideología  de la época, y así los gobernantes municipales mostraban en ocasiones sus diferencias con respecto al clero local.

El 14 de Junio de 1770, Arjonilla se disponía a vivir uno de los tres jueves del año que según el dicho popular relucen más que el sol. El concejo de la Villa acude con retraso a la manifestación de Jesús Sacramentado y el Clero comienza el oficio sin la presencia de las autoridades municipales, hecho que es interpretado por los regidores como un desaire a la justicia de la Villa. Una vez terminado el Oficio Divino, el escribano comunicó a los mayordomos de las Cofradías que conducían sus imágenes e insignias en la Magna Procesión, que el Ayuntamiento había acordado prohibir esta asistencia bajo pena de cincuenta ducados, y los Cofrades atemorizados, guardaron insignias e imágenes con lo que hubo un gran escándalo entre la población. A raiz de los hechos, surge un pleito conservado en el Archivo Histórico Diocesano, en el que los distintos testigos narran con todo lujo de detalles lo sucedido en aquella mañana.

viernes, 31 de julio de 2015

Bendición de las obras en la ermita de San Roque y procesión extraordinaria en el siglo XIX

San Roque, en la procesión del Corpus
A comienzos de los años 40
Publicado en el Programa de Fiestas
de San Roque. Agosto 2015

Ildefonso Rueda Jándula

En la correspondencia entre el Obispo de Jaén y los eclesiásticos de Arjonilla en el siglo XIX, aparecen datos que nos aportan información que vienen a completar los estudios ya realizados para el caso del culto a nuestro Patrón San Roque en aquella centuria. 

En el libro “San Roque, Patrón de Arjonilla”, ya indiqué cómo a consecuencia de la invasión de los franceses en 1810, la ermita del santo patrón se encontraba en los años siguientes, necesitada de obras y reparos. Desconocemos hasta qué punto estas obras se llevaron a cabo en profundidad, porque en 1839, el Prior de Arjonilla D. José Serrano, se dirigía al Obispo de Jaén, solicitando la bendición de la ermita después de su reedificación. 

Al mismo tiempo que solicitaba de la autoridad eclesiástica la licencia para la bendición de la ermita, el documento que expongo a continuación hace referencia a la advocación primitiva de la Virgen de las Batallas, imagen que desde el siglo XVII recibía culto en la ermita de San Roque, con el título del Rosario (siglos XVII y XVIII) posteriormente de “Las Victorias” (siglo XIX) y finalmente, ya en el siglo pasado, “de las Batallas”:

Ylmo. Sr. Obispo Gobernador de esta Diocesis de Jaén. Dn. José Serrano Prior de la única Yglesia parroquial de Arjonilla a V.S.Y. con el debido respeto espone: que la hermita erigida en este pueblo a su Patrono Sr. Sn. Roque se hallaba arruinada, y a espensas de la devoción de los fieles se está reedificando, y aun falta poco para consumarse la obra; lo que eleva a la superior consideración de V.S.Y. para si tiene a bien concederle la competente licencia para su bendición, y al propio tienpo la necesaria para una procesión que se acostumbra hacer todos los años a Ntra. Sra. con el titulo de las Victorias del Rosario, cuya ymagen se veneraba en citada hermita, y se le hace solemne fiesta anualmente en la Parroquia. Dios guarde la importante vida de V.S.Y. muchos años. para el bien de esta Diócesis. Arjonilla 20 de Octubre de 1839. Yltmo. Señor. Firmado. José Serrano.

viernes, 17 de julio de 2015

La Magdalena de la Cofradía de la Vera-Cruz. Singularidad devocional arjonillera


Fotografía: José Mª González Bejarano
Publicado en la revista "El Toro de Caña"
de la Diputación Provincial de Jaén

Ildefonso Rueda Jándula

Situada al Norte de la población de Arjonilla, la ermita que hoy conocemos por el título de la Soledad, antaño nombrada en los documentos también como ermita de la Vera-Cruz, atesora las imágenes que aún son objeto de las más rancias manifestaciones de la religiosidad popular arjonillera. Documentalmente se ha comprobado que en este lugar se desarrollaron los primeros cultos de la parroquial, que a mediados del siglo XVI se traslada al gran templo consagrado a la Encarnación. Las antiguas devociones permanecieron en la vieja iglesia[1], resistiendo frente a otras que fomentará el barroco, no sólo en el templo nuevo sino en el resto de ermitas diseminadas por el casco urbano[2].

La Cofradía de la Santa Vera-Cruz ha realizado sus cultos desde tiempos inmemoriales en esta iglesia, primitivamente de Santa María del Val Rico, en la que se veneraban la Santa Cruz, la grande, negra y despojada de la figura de Cristo, como símbolo de Victoria frente al pecado y otra Vera-Cruz (que significa verdadera Cruz) dorada y decorada de espejos, para procesionar al Cristo de las Misericordias o "Padre de las Aguas", imagen que permaneció en esta ermita hasta que a finales del siglo XIX se trasladó a la antigua ermita de San Cristóbal, reconstruída gracias a la promesa que realizó la Villa por la lluvia recibida tras un período de sequía. Es la ermita del Santo (S. Cristóbal), que tras colocar allí la imagen del Santo Cristo de las Misericordias, dará nombre también a la calle más próxima a la ermita ( Calle Misericordia ).

jueves, 16 de julio de 2015

La antigua imagen de Ntra. Sra. del Carmen de Arjonilla

La información gráfica de la que disponemos sobre el patrimonio religioso de Arjonilla perdido, sigue ofreciéndonos alguna luz, al tiempo que cierto sentimiento agridulce por la desaparición de un legado de siglos. En esta Fiesta de la Virgen del Carmen, publico esta fotografía, ampliada de otra ya conocida del interior del templo parroquial de la Encarnación. Aumentando la luz y el contraste de la fotografía, se pueden intuir las líneas de lo que fue el retablo dieciochesco que albergaba las imágenes de Ntra. Sra. del Carmen y San José. Ambas imágenes, juntas, como ya manifestaban los testimonios orales sobre la ubicación de altares en el templo con anterioridad a la guerra civil, y todo el conjunto rematado por el tondo con la escena de la imposición de la casulla a S. Ildefonso. Ese dato era bien conocido, gracias a la documentación de las donaciones que Dª Ildefonsa Cobo de Quirós realizó en la segunda mitad del siglo XVIII al templo parroquial. De hecho, este retablo fue dorado a su costa. La imagen de la Virgen del Carmen poseía la joya de filigrana conocida como "saboyana" de oro y esmeraldas, que D. Luis Sotomayor donó a la imagen de la Virgen de los Dolores, por ser esta última, adquirida por su devoción particular.

viernes, 3 de julio de 2015

Los "Armaos" y la guardia ante el Santísimo en el Monumento. Un caso singular en "los Humildes" de Arjonilla

Ildefonso Rueda Jándula

La liturgia del Triduo Pascual, en los oficios de Jueves y Viernes Santo, incorporó la presencia de elementos de la religiosidad popular barroca, que aunaban lo oficial y lo popular en una vivencia unificada del Misterio de la Pasión, Muerte y Resurección de Cristo. En el presente trabajo se unen las soldadescas o escuadras de armaos que poseían algunas cofradías de nuestra tierra, en la vela ante el Santísimo en el Monumento, y una referencia circunstancial a la estación penitencial de las cofradías de Jaén en el templo catedralicio. 

El documento que vamos a exponer se funda en la prohibición que hizo el Párroco de Arjonilla en 1872, acerca del morrión con el que los “armaos” de la Cofradía de Jesús de la Humildad hacían guardia ante el Santísimo en el Monumento, el Jueves y Viernes Santo. A un hecho local, responderá el Fiscal general de la Diócesis con una argumentación que incluye las prácticas tradicionales que las cofradías en Sevilla y en Jaén mantenían a finales del siglo XIX para el caso de la reserva eucarística.

Aquel año de 1872, los ánimos de algunos cofrades estaban exaltados, quizá por otras cuestiones, si bien la excusa que motivó la queja ante el Obispo fue la prohibición de llevar la cabeza cubierta con morrión por parte de los “armaos”. Las cofradías de Jesús de la Humildad y Jesús Nazareno, celebraban su fiesta anual en el mes de Septiembre y ante la proximidad de las celebraciones elevaron la siguiente petición, firmada por más de noventa cofrades. El documento es de gran valor por cuanto informa de los elementos que componen el uniforme de “armao”, descripción que coincide con los elementos que se han mantenido hasta nuestros días.

lunes, 3 de marzo de 2014

Ayer y hoy de los cultos tradicionales en honor al Patrón San Roque


Artículo publicado en la revista "Al pie de la Parroquia de Arjonilla"
Ildefonso Rueda Jándula

La piedad popular hacia los santos patronos, es considerada por la liturgia actual como un elemento de fecunda eficacia para las parroquias. En estas fiestas patronales, la Parroquia expresa su tradición espiritual y responde a la necesidad honda de manifestar públicamente su fe. El hecho de celebrarlas cada año, participando todos y englobando la realidad unitaria de la persona, es algo particularmente importante para la fe del pueblo, aunque también nos arriesgamos a reducirlas a un fenómeno puramente cultural y expresivo de una dimensión social y de convivencia comunitaria. Celebración eucarística y convivencia comunitaria, se encuentran para el caso de las celebraciones de nuestro Patrón San Roque, bien desligadas, por cuanto en la fiesta religiosa, numerosa en fieles, la Parroquia se encuentra con Cristo y después, al participar del segundo comensalismo -el ponche-, se pone de relieve la dimensión social de nuestra reunión, en ambos casos bajo el motivo unificador que supone para los arjonilleros la figura de San Roque.

miércoles, 26 de febrero de 2014

IV Centenario de la Fundación de la Cofradía de Ntra. Sra. de la Soledad


Ildefonso Rueda Jándula

Al comenzar el siglo XVII, tan sólo existía en Arjonilla una cofradía de pasión, la Cofradía de la Santa Vera Cruz, fundada hacia 1560, según la información de las ermitas y cofradías de la Villa que los caballeros capitulares enviaron a la Orden de Calatrava en 1.569. La segunda cofradía en orden de antigüedad, será la de Nuestra Señora de la Soledad, que en su fundación, en 1603, hace exactamente 400 años, llevaba agregado a su título el Santo Sepulcro, según los estatutos fundacionales que presentamos a continuación. 

Posteriormente, la Cofradía de Jesús Nazareno aparece ya en los documentos hacia 1.630, hasta completar las cinco cofradías actuales con la fundación en el siglo XVIII de las Hermandades de Jesús de la Humildad (1732) y San Juan Evangelista. De todas, tan sólo se conservan los estatutos primitivos pertenecientes a las cofradías de Nuestra Señora de la Soledad y Jesús de la Humildad, a través de copias que se remitieron al obispado giennense en 1842, por los mayordomos de ambas cofradías. Estos traslados se conservan entre otros expedientes de Arjonilla, en la sala de cofradías del Archivo Histórico Diocesano. 

lunes, 24 de febrero de 2014

Aproximación histórica al Origen de la Patrona de Arjonilla. La Crisis de un sistema dual entre asociaciones del Santo Rosario


Comunicación presentada por Ildefonso Rueda Jándula 
en el II Congreso Nacional de Religiosidad Popular.
Andújar, Abril de 1998.

Virgen del Rosario del templo
de la Encarnación, desaparecida
en la guerra civil
INTRODUCCIÓN

En el amplio ciclo festivo de la localidad de Arjonilla ( Jaén ), destacan las manifestaciones de religiosidad popular en torno a las devociones marianas de gran arraigo en el pueblo tras el paso de los siglos. El análisis documental en archivos locales y provinciales permite concluir que los lugareños establecieron un sistema dual en el siglo XVIII, alrededor de las dos imágenes de la Virgen del Rosario que se veneraban en la Villa. Este sistema desaparecerá a finales del siglo XIX con la supremacía de la Confraternidad de soldados marianos frente a la legítima Cofradía del Rosario, mientras se está forjando la dualidad destacable hoy día entre las cofradías de la Virgen de la Cabeza y Nuestra Señora de Alharilla.

La Virgen del Rosario con sede en la ermita del patrón de la localidad, San Roque, recibió en el XIX la aclamación popular de “patrona de Arjonilla” y la advocación de Nuestra Señora de las Victorias, posteriormente de las Batallas, para diferenciarla de la imagen de Nuestra Señora del Rosario establecida desde el siglo XVI en la única Parroquia del pueblo, consagrada al Misterio de la Encarnación. Sin embargo, ninguna de las fiestas religiosas que se dedican a ambas imágenes en el mes de octubre gozan de la popularidad de otras advocaciones marianas, como las referidas anteriormente de la Virgen de la Cabeza y la Virgen de Alharilla, e incluso Nuestra Señora de la Soledad, reconocida por sus devotos de otros tiempos como co-patrona del pueblo. En la presente comunicación nos aproximaremos a la problemática que en el siglo XVIII mantuvieron las dos asociaciones del Rosario, basada en el reconocimiento legal de una sobre la otra, sin entrar la compleja situación actual de las devociones marianas arjonilleras, que precisa de un estudio más amplio.

viernes, 21 de febrero de 2014

Orígenes del Acto del "Desenclavamiento" en la Semana Santa de Arjonilla


Artículo publicado en la revista "Alto Guadalquivir"
Ildefonso Rueda Jándula

Al comenzar el siglo XVII, bajo el priorato de D. Jerónimo Díaz, es fundada la Cofradía de Nuestra Señora de la Soledad en Arjonilla, sumándose a la única de pasión existente en la Villa desde mediados del siglo precedente, la Santa Vera Cruz, cuyas imágenes titulares recibirán culto hasta nuestros días en el antiguo templo parroquial de Santa María de Valrrico, hoy ermita de la Soledad.

Durante las celebraciones de la Semana Santa en las primeras décadas del siglo XVII, cuando en esta Villa giennense se están sentando las bases de lo que serán las manifestaciones de religiosidad popular del barroco, las Cofradías de la Vera Cruz y Nuestra Señora de la Soledad serán las instituciones que protagonizarán el despliegue iconográfico que, sobre la Pasión, discurrirá por el escenario urbano de Arjonilla. El estudio de este período es de gran interés, por cuanto se encuentra en germen todo el cúmulo de tradiciones que con el transcurrir del tiempo se han ido conservando en la Semana Santa arjonillera. De entre todas, sin duda es el acto del “desenclavamiento” el que merece un papel destacado, ya que es en este pueblo giennense donde permanece esta costumbre compartida con otras localidades en las que la desidia hizo sucumbir la escenificación del descendimiento de Cristo del leño de la Cruz.