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miércoles, 2 de agosto de 2017

D. Diego Ximénez de Morales, I Marqués de Santa Rosa. Genealogía y Comercio en Perú de un noble arjonillero

Ildefonso Rueda Jándula

El siglo XVIII se había inaugurado con las luchas dinásticas por la corona española, en la Guerra de Sucesión, que acabaron por legitimar en el trono a los borbones. Quienes habían apoyado a Felipe V frente al Archiduque Carlos, se vieron recompensados con los nuevos títulos nobiliarios que el monarca concederá a quienes le prestaron ayuda militar o económica. Uno de esos títulos, el marquesado de Santa Rosa de Lima, será concedido en 1719 a D. Diego Ximénez de Morales, Caballero de la Orden de Calatrava, vecino de Arjonilla que había marchado en 1711 a Perú con orden de administrar varias encomiendas de indios, y en cuyo Virreinato se afincó dedicándose al comercio de telas europeas de lujo. 

Hasta fechas recientes conocíamos tan solo el dato de su viaje a las Indias y el nombramiento como marqués -erróneamente fechado en 1723 en publicaciones digitales-, su vecindad en la Calle Llana de Arjonilla y su genealogía familiar. La difusión digital de una causa(1), en la que sus herederos en el marquesado reclaman derechos sobre bienes familiares, nos ha permitido conocer más a fondo el cometido con el que la monarquía española envió al Perú a este Caballero de Calatrava, y la corta vida de este arjonillero residente en Indias.

Genealogía de D. Diego Ximénez de Morales
Genealogía, vecindad en Arjonilla y viaje al Perú

D. Diego Ximénez de Morales era hijo de D. Bernardo Ximénez Serrano y Dª Tomasa Francisca de Morales Velasco. Su linaje paterno, los Jiménez en Arjonilla, habían establecido en nuestra Villa el solar de una familia de hijosdalgo que procedían en sus más lejanos ascendientes, de los Jiménez Ramos, que participaron en la conquista de Baeza. Aquellos blasones decoraban el Arco de Santa María del Alcázar, iglesia desaparecida, si bien los escudos fueron reinterpretados en uno de los arcos del templo parroquial de San Pablo de la misma ciudad. 

Las noticias de su genealogía son recogidas en el libro 1º de registro de hijosdalgo de la Villa de Arjonilla que se conserva en el Archivo Municipal. Don Bernardo Jiménez Serrano, como padre de familia, informó de su ascendencia así como la de sus dos hijos D. Diego y D. Roque Ximénez de Morales:

jueves, 2 de febrero de 2017

La Capilla de D. Roque Jiménez de Morales, en el Convento de las Trinitarias de Martos

Capilla de D. Roque Jiménez de Morales
en el Convento de las Trinitarias de Martos
Ildefonso Rueda Jándula

D. Roque Jiménez de Morales, caballero de la Orden de Calatrava, vecino de Arjonilla, y Gobernador del Partido judicial de Martos, es el personaje que, recogiendo una secular presencia del linaje Jiménez en Arjonilla, procedente de los Jiménez Ramos de Baeza, viene a disponer en el siglo XVIII un caudal de bienes y títulos que permitirán a sus descendientes en la centuria siguiente ostentar la unión de dos marquesados: Santa Rosa y la Merced. 

El solar de los Jiménez en Arjonilla, se localiza en tres casas: en la calle Llana (D. Diego Jiménez de Morales, I marqués de Santa Rosa), Plaza Mercado (D. Lope Francisco Jiménez Serrano) y calle Corredera, haciendo esquina a la calle del Castillo, donde habita D. Roque Jiménez de Morales, casado con Dª María Cano Muciente y Astorga. 

La nobleza se manifiesta no sólo en las portadas blasonadas de sus casas solariegas, sino en la posesión como patronato de capillas de enterramiento para los sucesores del linaje. En la Martos, cabeza del partido judicial, D. Roque Jiménez de Morales, como gobernador del partido, poseía varios bienes raíces, que aumentó en la posesión de una capilla en la obra nueva de la Iglesia del Convento de la Santísima Trinidad. La "donación" de la capilla supone un alivio económico para la comunidad, que con gran esfuerzo habían acometido una fábrica nueva, por haberse arruinado la anterior.  

martes, 31 de enero de 2017

El Marqués de la Merced y Don Baltasar Francisco Sotelo, en el levantamiento del pendón real por Luis I en la ciudad de Andújar

Ildefonso Rueda Jándula

La familia de hijosdalgo de D. Francisco Baltasar Sotelo, abogado de los reales Consejos y regidor de Arjonilla y Andújar, se trasladan desde la Villa de Arjonilla hasta la ciudad de Andújar donde obtienen vecindad en el año 1704, y hasta el de 1718, habitando una casa en la Calle Cárcel, según las partidas bautismales de uno de los hijos de D. Francisco Baltasar Sotelo y Dª Baltasara de Ortega y Serrano. 

Las probanzas (1) sobre la nobleza de un nieto de D. Francisco Baltasar Sotelo, Dn. Pedro Manuel de Acuña Valenzuela y Sotelo, incluyen los rastros documentales que esta vecindad de la familia tuvo en la ciudad de Andújar. Entre las declaraciones de varios testigos, se insertan los traslados de las partidas sacramentales de bautismo de sus dos hijos. Dª María Beatriz de la Cabeza Sotelo y Ortega y D. Francisco Luis Sotelo y Ortega,. También se incluyen certificaciones del cabildo municipal en cuanto a la condición de no pecheros, y el traslado de un acta capitular de la participación del regidor de ambas localidades, al tiempo de haberse levantado el pendón real con ocasión del ascenso al trono de Luis I. 

El 4 de junio de 1746, se realizan las declaraciones de los testigos, entre los que destaca la información e D. Alonso García Torquemada y Polanco, por aquel entonces Vicario eclesiástico del Arciprestazgo, quien sería posteriormente, Prior en la parroquial de Arjonilla. 

domingo, 29 de enero de 2017

Escrituras de adopción de dos niños expósitos de la Casa cuna de Andújar en la Villa de Arjonilla en 1734

Ildefonso Rueda Jándula

Por lo singular de esta tipología de protocolo notarial, poco frecuente, y por tanto de gran interés, ofrecemos dos escrituras de adopción o prohijamiento de niños expósitos procedentes de la casa cuna de Andújar, en el año de 1734. 

A la singularidad del hecho, ya que los procedimientos de entrega de niños en adopción procedentes de estas instituciones se realizaban en mayor medida de forma informal, frente a una vía administrativa, se une la fecha de la escritura de obligación: en ambos casos, el 16 de Agosto. La coincidencia de la fecha con la celebración de la fiesta del Patrón de la Villa, suscita varios interrogantes acerca del modo en el que se llevan a cabo estos actos de entrega en adopción de niños.

En ambos casos, la entrega la realiza el vecino de Andújar Juan García, con orden del administrador de la Obra Pía de niños expósitos de aquella ciudad. En el documento de adopción figura la fecha de entrada en la casa cuna, y las circunstancias de su Bautismo. En la primera escritura, Manuel García Cortes, vecino de Arjonilla, se obliga a la alimentación y educación del niño Miguel José, hasta la edad de 25 años:

domingo, 22 de enero de 2017

Una venta de esclava en el siglo XVIII por D. Roque Jiménez de Morales

De gran singularidad son los documentos en los que nos encontramos con esclavos para el servicio de las familias hacendadas de Arjonilla en la Edad Moderna, sobre todo ante nuestra mentalidad actual que se muestra sensiblemente contraria a la práctica de la esclavitud, si bien ésta se continuó hasta bien entrado el siglo XIX.

Como actividad comercial, la compra-venta de esclavos quedaba reflejada ante el notario público, y por tanto nos han llegado algunas muestras de esclavitud en Arjonilla a través del archivo de protocolos que se conservan en el Archivo Histórico Provincial. 

En 1586, Juan de Porcuna, vecino de Arjonilla vendía a su esclavo de 25 años, de nombre Juan, libre de toda carga, por 60 reales. Unos años más tarde, en 1594, Isabel de Cazalilla, vecina de Arjonilla compra un esclavo atezado aquejado de enfermedad, ya que del caño de sus vergüenzas le mana agua y sangre. 

También se producía el proceso inverso, concediendo la libertad a los esclavos, como ocurrió en 1614, cuando Magdalena Suárez concedió la libertad a su esclavo, de 31 años, de nombre Lorenzo, de color Membrillo cocho. En este mismo año, Benito de Morales Porcuna, regidor de la Villa de Arjonilla, concedía un poder notarial a Baltasar de Salazar, vecino de la ciudad de Málaga, para que comprara una esclava berberisca por precio de ochocientos reales. 

jueves, 29 de diciembre de 2016

HIDALGUÍAS DE ARJONILLA. La obra de Mariano Sáez

Escudos nobiliarios en los basamentos de las farolas
de la Plaza de la Encarnación. 
Ildefonso Rueda Jándula

“En la villa de Arjonilla vive un hidalgo mozo y alegre, rico y gustador, amigo de sus gustos y libertad, poco temeroso de Dios y gran burlador de mujeres...” Así comienza Pedro de Madrazo su balada en prosa titulada “El Hidalgo de Arjonilla” publicada en el Semanario Pintoresco Español, cien años después de la relación de hidalgos que compartimos a continuación, extraída de la publicación “Hidalguías de Jaén”.

Ya en la obra de Mariano Sáez, se nos advierte que a la fecha de la recopilación de los datos para la “Única Contribución”, que supuso el Catastro del Marqués de la Ensenada el estamento nobiliario español atravesaba una etapa en franca decadencia. En el caso de Arjonilla, los hijosdalgo que refiere el extracto de Mariano Sáez reflejan esta decadencia, de unos apellidos en los que pervive la nobleza vieja jienense, algunos de los cuales pueden rastrearse en el tiempo hasta la misma reconquista. 

Sin entrar en mucho análisis, a primera vista se puede observar, en comparación con otras villas y ciudades de la Provincia el alto número de hijosdalgo avecindados, con solar en calles principales y secundarias del entramado urbano, y el alto número de solteros hijosdalgo. Sirva la lectura del texto para adentrarnos en todo un capítulo no investigado, de la Historia de Arjonilla, como son las genealogías nobiliarias.

viernes, 9 de octubre de 2015

"La mona", blasón del marquesado de la Merced en la Plaza mayor de Arjonilla

Quizá con el ánimo de mofarse de de los antiguos linajes de la Villa, el pueblo ha "bautizado" a este león rampante con blasón, como "la mona", dando también nombre a la casa que es coronada por este elemento heráldico. He leído recientemente un error acerca del blasón que muestra esta figura patrimonial de la Villa, adscribiendo la cruz a la Orden de Santiago, cuando en realidad, y a simple vista, ya se observa que pertenece a un linaje de la Orden de Calatrava. Esta fotografía, que realicé ya hace muchos años junto a José Manuel Magaña Afán de Rivera, permite ver en detalle los otros elementos heráldicos: Un árbol y tres flores de lis. El escudo, como ya conocíamos los amantes de la heráldica son las armas del apellido Quero, del marquesado de la Merced.

La referencia errónea procede de la impresión de la tesis doctoral de Heráldica de nuestro amigo Andrés Nicás. A pie de foto, se observa el error de adscribir el blasón a la Orden de Santiago, mientras que en el texto, donde ofrece un inventario de los escudos religiosos de laVilla de Arjonilla, refiere su pertenencia a la Orden de Calatrava.

La figura de "la mona", puede proceder de algún otro edificio propiedad de los marqueses de la Merced, ya sea en Andújar, o en la misma Arjonilla (casa palaciega junto al Castillo). Esta familia, emparentó con los Jiménez de Arjonilla, en este caso, la casa sobre la que se ubicó este león rampante, pertenecía a los Jiménez de Morales, que ya tenían el título de Marqués de Santa Rosa, al que unieron el de la Merced a mediados del siglo XIX. Toda una coronación de títulos y blasones para una de las familias de más raigambre de la Villa.

lunes, 21 de septiembre de 2015

El Inventario "Post Mortem" de los Jiménez Pérez de Vargas, moradores del Castillo de Arjonilla

Ildefonso Rueda Jándula
Publicado en
Boletín del Instituto de Estudios Gienenses. Nº 162. Año 1996

INTRODUCCIÓN

En el estudio de la oligarquía[1] monopolista del poder en los concejos municipales a lo largo de la Edad Moderna, salen a nuestro encuentro las disputas familiares por el control de la empresa edilicia. En el municipio de la modernidad podemos ver una doble actuación por parte de estos grupos dirigentes, por un lado defendiendo los intereses de la monarquía y por otro en las maniobras,  no siempre acordes con las directrices del Estado, para obtener preeminencias sociales en el seno de la comunidad[2]. Esta lucha por un poder, que desde la monarquía es irradiado directamente hacia el municipio, es constatable en Arjonilla, documentalmente entre el siglo XVII y la primera mitad del XVIII, etapa en la que se puede apreciar a través de actas capitulares y protocolos notariales, la actuación de dos grupos de hidalgos, que en ocasiones llegan a enfrentarse en extensos pleitos[3].

viernes, 18 de septiembre de 2015

La recolección de aceituna en el siglo XVIII

C/ Misericordia, "El Santo" embarrada por las lluvias
Ildefonso Rueda Jándula
Artículo publicado en la revista
"Al pie de la Parroquia"

En la Edad Moderna, al quedar huérfanos los menores de edad, la autoridad los confiaba al Padre General de Menores, quien adjudicaba un administrador de los bienes que sus progenitores habían dejado “post mortem”, hasta tanto los hijos alcanzaban la mayoría de edad. Las cuentas de esta administración, pasaban por el Concejo de la Villa, y es por lo que se han conservado en casos concretos como el que presentamos a continuación.

Se trata de un expediente de las “Cuentas del Caudal de los menores hijos de Don Fernando de Mendoza y Dª Francisca Godínez de Sandoval”, cuyo tutor era D. Fabián Godínez de Sandoval, vecino de Porcuna. En este expediente se inserta un cuadernillo en el que se anotó la aceituna recogida en 1.720 en los olivares propiedad de este menor, ofreciéndonos unos datos de gran interés sobre la recolección en aquel tiempo.

jueves, 17 de septiembre de 2015

Sobre la antigua feria de Arjonilla

Ildefonso Rueda Jándula
Artículo publicado en la revista 
"Al pie de la Parroquia"

Nuestro pueblo celebraba el día 8 de Septiembre una feria, en la que se comerciaba excepcionalmente, al igual que en otras localidades de nuestra comarca que aún conservan la parte  lúdica de esta afluencia de arrieros y marchantes. Una singularidad de esta feria era su característica de “franca”, llamadas así en lo antiguo a las ferias y mercados que tenían el privilegio de no pagar alcabalas (impuestos u otros derechos), peculiaridad que hacía más atrayente la concurrencia de los feriantes.

El Ayuntamiento tenía que pagar la “veintena” o impuesto del veinte por ciento, sobre los bienes de propios, desembolso que se registra en los libros de cuentas y que ahora ha permitido conocer la existencia de esta feria. Tan solo hay constancia de esta celebración entre los años 1.594 y 1.597:

Cuenta de 26-1-1595.- “... mas se le pasan en quenta mill maravedís que pareze pagó a Pedro Alonso Blanco por rraçon de la veintena de la feria de dicho año... “

Cuenta de 16-8-1596.- “ ... que pagó a Diego Ximénez Hidalgo por libranza de veinte y cinco de henero deste año treinta y tres rreales porque no cobrase los derechos de veintena en la feria franca de ocho de septiembre que en esta Villa se haze ...”

Cuenta de 11-7-1597.- “... que por librança del dicho qº. de honze de setienbre del dicho año pago a Diego Ximénez Hidalgo tres ducados que hubo de haver de la beyntena que le pudo pertenecer en la feria franca que en esta Villa se haze por nuestra Señora de setiembre...”

Cuenta 30-8-1598.- “... que por libranza del dicho concejo de ocho de septiembre del dicho año pago a Cristóbal Berdejo arrendador de la renta de la veintena de esta Villa mil maravedis que ubo de aver por raçon de la veyntena de lo que se compró y vendio en esta Villa por la feria franca del día de nuestra Señora de Setiembre... “

viernes, 24 de julio de 2015

Arjonilla, centro comercial del aceite en el siglo XVII

Ildefonso Rueda Jándula

La creación en esta localidad de un centro de documentación sobre la Historia y la Cultura del olivar de la campiña, se justifica por realidades pasadas, que vamos a exponer en el siguiente trabajo, y que configuraron en el siglo XVII un centro de comercialización de aceite de oliva único en nuestra provincia. En Arjonilla se organizó el transporte del aceite que producía la campiña de Jaén en la primera mitad del siglo XVII, con destino hacia la Villa y Corte de Madrid, todo a cargo de un único agente comercial, el vasco Andrés de Jáuregui Salazar, y de múltiples arrieros venidos de toda España, que sin duda activaron el comercio en general durante este período de “crisis” económica.

Ya señalaba el profesor José Rodríguez Molina en su artículo “Cultura tradicional del olivo en Jaén”, en la revista El toro de caña nº 1, que es en la segunda mitad del siglo XV, cuando la comarca de Andújar produce el 60% de todo el aceite extraído en el Reino de Jaén. Sitúa Rodríguez Molina el primer impulso para la expansión del olivar en Jaén, el siglo XVI y buena parte del XVII, donde la comarca de Andújar, y por extensión la Campiña giennense, tienen un especial protagonismo. El siglo XVIII, representará un paréntesis en este proceso hacia la consecución del monocultivo, entre aquellos primeros impulsos y el espectacular proceso de la segunda mitad del siglo XIX.

miércoles, 8 de julio de 2015

Arjonilla en la segunda mitad del siglo XVI según las visitas de la Orden de Calatrava

Fotografia del Castillo de Arjonilla de
comienzos del siglo pasado

Resumen

La documentación conservada de las visitas que realiza la Orden de Calatrava a la Villa de Arjonilla entre los siglos XVI y XVII, nos permite comprobar los cambios que en materia institucional y urbanística se producen en la localidad, al momento de surgir con fuerza la entidad municipal. En esta segunda publicación sobre el tema, destaca la visita general de 1596, donde la documentación conservada constituye una radiografía de la Villa, analizada por unos personajes foráneos, que muestran también los fallos de la incipiente administración municipal.

Abstract

The documents Kept from the visits that the “Order of Calatrava” performs about the Village of Arjonilla between the XVI and XVII centuries, permit us to check the changes produced on urban and institutional matters in this village, at the moment the municipal entity emerged with strength. In the second publication of the matter, it is underlined the general visit in 1596, where the documents kept constitute an K-ray of the village which was analysed by foreign personal, who also show the failures of this incipient municipal administration.


I. LA VILLA DE ARJONILLA Y SU CASTILLO EN 1577

Visita al Concejo de la Villa de Arjonilla, sus cosas públicas y alcances de cuentas

En el libro primero de las cuentas de propios del Concejo de Arjonilla, se inserta la visita de la Orden de Calatrava a la villa de Arjonilla, por los visitadores frey Diego de Guzmán Galindo y frey Francisco Ordoñez. En ella se nos da cuenta de la última visita, perteneciente al año 1572, no conservada en el Archivo Municipal. Una de las diferencias más notables de este documento en relación con las visitas que se han conservado de las primeras décadas del siglo XVI, consiste en la ocupación de los visitadores en aquellas cuestiones desarrolladas por la plena independencia jurisdiccional obtenida por la Villa en 1553.

lunes, 6 de julio de 2015

Las visitas de la Orden de Calatrava al lugar de Arjonilla (1499-1514)

Ildefonso Rueda Jándula 

I INTRODUCCIÓN

La presencia de la Orden de Calatrava en la Villa de Arjonilla desde la época bajomedieval hasta bien entrado el siglo XVII, representaba para el concejo de la Villa la intromisión en la administración municipal, de una institución que velaba por la correcta gestión de la res publica. En los primeros tiempos de este control calatravo, la espiritualidad de sus moradores también era supervisada, ya que el obispado giennense obtuvo para sí la jurisdicción eclesiástica tras un pleito con la Orden, y en las visitas que se realizan a partir de la segunda mitad del siglo XVI, el gobierno de los calatravos se limita a las cuestiones del cabildo municipal. La Historia de la Villa, ligada a la de Arjona, quien poseyó la jurisdicción sobre Arjonilla hasta 1.553,  permanecerá oculta por la escasa importancia de la población hasta finales del siglo XV.

Es en este tiempo final del siglo XV, cuando la Orden comienza a controlar las primeras obras públicas de una Arjonilla que comienza a resurgir en su economía y demografía, hasta conseguir su independencia jurisdiccional y consolidar su administración concejil, proceso que finalizará en las primeras décadas del siglo XVII. A través de los mandatos calatravos en la Villa, realizaremos un recorrido por los equipamientos urbanos del lugar, la administración de la época y la vida cotidiana de la población.

miércoles, 12 de noviembre de 2014

El terremoto de Lisboa de 1755 en Arjonilla

"Se hizo esta obra a debocion de Dª. Ana Bernarda Giménez
y Ramírez de Valenzuela siendo Párroco D. José M. Jácome
y Alcalde D. Juan Jácome y maestro fue Manuel Gómez"
(obras de la ermita de la Soledad a finales del s. XIX.
Anteriormente había quedado destruida a causa del
terremoto de Lisboa de 1755)

Ildefonso Rueda Jándula

El día de Todos los Santos, 1 de Noviembre de 1755, sobre la hora de Misa mayor, ocurrió el conocidísimo terremoto “de Lisboa”, con víctimas en Portugal, España y Norte de África y cuantiosos daños materiales. Este importante suceso dio lugar a numerosos escritos y publicaciones, poemas, sermones y ensayos filosóficos y científicos sobre la repercusión en la mentalidad de las gentes.

El epicentro del terremoto estuvo en el Océano Atlántico, a varios cientos de kilómetros del Cabo San Vicente, si bien por los mayores daños a causa sobre todo, del incendio que se generó, este gran seísimo vino a denominarse “terremoto de Lisboa”l El rey de España, Fernando VI, que había percibido el temblor en el Monasterio de San Lorenzo del Escorial y que se desplazó inmediatamente a Madrid, ordenó llevar a cabo una información de todo lo acontecido en España a causa del terremoto. Los datos se canalizaron mediante una encuesta que dirigía el Gobernador del Supremo Consejo de Castilla, cargo que ostentaba a la sazón, el Obispo de Cartagena, a todos los pueblos, con las siguientes preguntas: 

sábado, 22 de febrero de 2014

Economía y Sociedad de Arjonilla tras la Guerra de la Independencia


Ildefonso Rueda Jándula

Los últimos trabajos de catalogación en el Archivo Histórico Municipal de Arjonilla han permitido revalorizar algunos de los documentos de mayor interés para la investigación histórica, entre otros el que destaco la contribución general sobre la riqueza territorial, industrial y comercial de la Villa, perteneciente al año 1.818.

Arjonilla contaba a principios del siglo XIX con unos 2.500 habitantes: 167 eran pudientes, 260 jornaleros, 44 pobres, 30 mujeres viudas y un total de 25 eclesiásticos. Los molinos aceiteros de la Villa alcanzaban la producción de 22.400 arrobas de aceite y también se obtenía vino en cantidad de 550 arrobas anuales. En los cultivos de cereal, las cosechas obtenían 4.050 fanegas de trigo y 2.006 de cebada. En cuanto a la ganadería fueron registradas 150 vacas, 3300 ovejas, 400 cabras, 200 cerdos, 18 caballos y 140 mulos y asnos. Estas cosechas, pertenecientes al año 1803, se encontraban muy diezmadas con respecto a épocas anteriores y ante la escasez de los tiempos la institución eclesiástica, a través de sus obras pías, era la encargada de paliar el hambre de la población.

sábado, 15 de febrero de 2014

La peste de 1602 y el médico Alonso de Freylas

Obra de Alonso de Freylas

Artículo publicado en Programa de Fiestas de San Roque
Ildefonso Rueda Jándula

Al comenzar el siglo XVII, la comarca de Andújar estuvo amenazada del contagio de peste, lo que obligó a los cabildos municipales a adoptar unas medidas rígidas y costosas como el aislamiento respecto a otros pueblos vecinos mediante la instalación de puertas en los caminos que daban acceso a las villas, siendo vigiladas éstas por individuos asalariados que pedían a los transeúntes el certificado de salud. 

En Arjonilla, según consta en los libros de cuentas de propios, el albañil Francisco de Soto construyó más de 60 tapias para cercar la Villa en 1.601, cobrando por su trabajo 138 reales. Esta medida preventiva no impidió el contagio de algunos vecinos, y así todo el vecindario sintió cercana la amenaza de la enfermedad sobre sus vidas. Para el tratamiento de los apestados, se instaló una enfermería que el Concejo de la Villa alquiló a María Jiménez Ramos, quien cobró 130 reales por el alquiler. En esta enfermería trabajaron varios facultativos procedentes de distintos lugares: Fernando de la Cueva, de Arjona, Juan Pérez, de Andújar, Francisco Trujillo, cirujano,  Juan Rodríguez, cirujano de Écija, el Licenciado Santaella, de Porcuna y Alonso de Freilas, médico de Jaén. 

jueves, 13 de febrero de 2014

Origen del Beneficio pontifical de Arjonilla


Artículo publicado en el Programa de Fiestas de San Roque
Ildefonso Rueda Jándula

El siglo XVI, desde los ámbitos civil y eclesiástico, fue un período decisivo que determinó el devenir de Arjonilla en su Historia moderna. Si las piedras atestiguan la grandeza de los tiempos pretéritos de nuestro querido templo parroquial, la investigación histórica desvela y corrobora la importancia que en el pasado tuvo la Parroquia de la Encarnación en la configuración institucional de un municipio que arrancaba en plena modernidad como Villa independiente. 

El momento fundacional de la Parroquia de la Encarnación continúa siendo una incógnita a resolver, pero no sólo se trata de una cuestión cronológica, sino que también afecta a la autoría de la fábrica e incluso a la jurisdicción eclesiástica sobre Arjonilla, disputada a comienzos del siglo XVI entre la Orden de Calatrava y el obispado giennense. ¿Cuál de estas instituciones decidió la construcción de la nueva Parroquia?. Por el momento, no podemos responder a esta cuestión. Quizá con el paso del tiempo los nuevos hallazgos documentales nos permitirán elaborar una historia de nuestra Parroquia.

domingo, 9 de febrero de 2014

Arjonilleros en el nuevo mundo


Artículo publicado en el programa de Fiestas de San Roque
Ildefonso Rueda Jándula

Casa solariega del marquesado de
Santa Rosa
El descubrimiento del nuevo continente por Colón, bajo los auspicios de los Reyes Católicos, supone el inicio de un proceso que comprende diversas etapas: La isabelina o colombina, que comprende desde la gestación de los primeros viajes hasta 1503-1504, que es "descubridora" por excelencia; la conquistadora, a partir de la fundación de la casa de contratación, y la colonizadora-gobernante, que comprendería desde 1534, fecha en la que culmina el proceso conquistador, que sobre todo tiende a establecer fórmulas de gobierno para aquellos nuevos territorios[1].

La tipología del español que pasaba a las Indias es muy variada: conquistadores con espíritu de aventura y deseos de gloria, religiosos motivados por las inmensas perspectivas que se ofrecían de extender la Fe Católica, miembros de la nobleza que tenían la posibilidad de desempeñar cargos públicos de más o menos relevancia, profesionales ante los que se abrían nuevos campos de acción y un conjunto mucho más numeroso de gentes no cualificadas que veían la vía de escape de una situación de penuria y miseria. El estudio de Aurelio Valladares ofrece la relación nominal de los emigrantes arjonilleros del período 1492-1599:

Arjonilla tiene bandera. Aprobación oficial de los emblemas municipales


Artículo publicado en el Programa de Fiestas de San Roque
Ildefonso Rueda Jándula

Bandera de Arjonilla
El 14 de julio de 1998, el pleno ordinario celebrado por la corporación municipal aprobó el inicio del expediente de rehabilitación de la Bandera de la localidad, una vez que la catalogación de los fondos históricos del Archivo Municipal había permitido el hallazgo de un documento que señalaba los colores del antiguo pendón de la milicia arjonillera. Tras un largo proceso de revisiones por parte de los académicos de la Historia de Córdoba, se ha concluido este expediente, y así, el próximo 16 de agosto, en fecha tan significativa, el vexilo adoptado como símbolo de nuestro pueblo ondeará desde el balcón consistorial.

Escudo de Arjonilla
Algunos municipios, acogiéndose al Decreto 14/1995 de 31 de Enero de la Consejería de Gobernación de la Junta de Andalucía, han deseado surtirse de símbolos privativos, y para ello han elegido al confeccionar las banderas, combinaciones cromáticas que no han tenido en cuenta sus antecedentes emblemáticos, o bien carecían de ellos. En nuestro caso, existía un claro antecedente en el antiguo pendón que la milicia de la Villa de Arjonilla llevaba en las campañas al servicio del Rey, durante los siglos XVI y XVII. Según el informe del académico D. Ignacio Garijo Pérez, la bandera que se ha elegido para representar a la localidad de Arjonilla resulta particularmente vistosa, a la vez que sencilla. Se trata de un tipo de enseña definible en terminología vexilológica como "cuarta en aspa", de proporciones tres de largo por dos de ancho, las secciones superior e inferior de color blanco y las laterales negras. En el centro del vexilo se superpone el escudo municipal. Añade el académico que "contando el municipio de Arjonilla con tan valioso acervo cultural no sería razonable renunciar a tan notables antecedentes emblemáticos para sustituirlos por signos advenedizos o desprovistos de cualquier arraigo en su rica tradición local". 

sábado, 8 de febrero de 2014

Visita de la Orden de Calatrava al Castillo de Arjonilla en 1577. Francisco del Castillo interviene en un pleito sobre las obras de la Fortaleza


Artículo publicado en el Programa de Fiestas de San Roque
Ildefonso Rueda Jándula

Fotografía del Castillo de Arjonilla
hacia 1915. Catálogo monumental
Enrique Romero de Torres
Como Villa sujeta a la Orden de Calatrava, la correcta administración de lo público, la “res publica”, era controlada por los visitadores generales periódicamente, comprobando el buen estado de los edificios y las cuentas de propios, amonestando en caso necesario a los alcaldes y regidores del cabildo municipal que en algunas ocasiones fueron multados por su negligencia en el cumplimiento de lo mandado por la visita. En el caso de Arjonilla, los visitadores examinaban los equipamientos de carácter civil, ya que los asuntos eclesiásticos dependían directamente del obispo de la Diócesis, según la concordia entre el Obispado y la Orden en la que intervino el poder real, apartando Arjona, Arjonilla y La Higuera de los priores de la Orden . Serán los “curas de San Pedro”, los que ocupen los prioratos en estos tres pueblos, frente a los freyles de parroquias tan cercanas como Lopera y Porcuna.

En este artículo, presento la visita que frey Diego de Guzmán Galindo y frey Francisco Ordoñez hicieron en 1.577 al castillo de Arjonilla, propiedad real administrada por un alcaide, Francisco de Moya, que al residir en otra población tenía un lugarteniente en esta Villa: Francisco Gómez de Valenzuela, cuya familia quedará asociada a la administración de la fortaleza. Se inicia la visita con un inventario de las armas -ya excasas- del recinto fortificado. Posteriormente veremos las obras que necesitaban sus muros y la intervención del conocido cantero Francisco del Castillo en un pleito sobre la construcción de unos aposentos.