lunes, 6 de julio de 2015

Las visitas de la Orden de Calatrava al lugar de Arjonilla (1499-1514)

Ildefonso Rueda Jándula 

I INTRODUCCIÓN

La presencia de la Orden de Calatrava en la Villa de Arjonilla desde la época bajomedieval hasta bien entrado el siglo XVII, representaba para el concejo de la Villa la intromisión en la administración municipal, de una institución que velaba por la correcta gestión de la res publica. En los primeros tiempos de este control calatravo, la espiritualidad de sus moradores también era supervisada, ya que el obispado giennense obtuvo para sí la jurisdicción eclesiástica tras un pleito con la Orden, y en las visitas que se realizan a partir de la segunda mitad del siglo XVI, el gobierno de los calatravos se limita a las cuestiones del cabildo municipal. La Historia de la Villa, ligada a la de Arjona, quien poseyó la jurisdicción sobre Arjonilla hasta 1.553,  permanecerá oculta por la escasa importancia de la población hasta finales del siglo XV.

Es en este tiempo final del siglo XV, cuando la Orden comienza a controlar las primeras obras públicas de una Arjonilla que comienza a resurgir en su economía y demografía, hasta conseguir su independencia jurisdiccional y consolidar su administración concejil, proceso que finalizará en las primeras décadas del siglo XVII. A través de los mandatos calatravos en la Villa, realizaremos un recorrido por los equipamientos urbanos del lugar, la administración de la época y la vida cotidiana de la población.

viernes, 3 de julio de 2015

Los "Armaos" y la guardia ante el Santísimo en el Monumento. Un caso singular en "los Humildes" de Arjonilla

Ildefonso Rueda Jándula

La liturgia del Triduo Pascual, en los oficios de Jueves y Viernes Santo, incorporó la presencia de elementos de la religiosidad popular barroca, que aunaban lo oficial y lo popular en una vivencia unificada del Misterio de la Pasión, Muerte y Resurección de Cristo. En el presente trabajo se unen las soldadescas o escuadras de armaos que poseían algunas cofradías de nuestra tierra, en la vela ante el Santísimo en el Monumento, y una referencia circunstancial a la estación penitencial de las cofradías de Jaén en el templo catedralicio. 

El documento que vamos a exponer se funda en la prohibición que hizo el Párroco de Arjonilla en 1872, acerca del morrión con el que los “armaos” de la Cofradía de Jesús de la Humildad hacían guardia ante el Santísimo en el Monumento, el Jueves y Viernes Santo. A un hecho local, responderá el Fiscal general de la Diócesis con una argumentación que incluye las prácticas tradicionales que las cofradías en Sevilla y en Jaén mantenían a finales del siglo XIX para el caso de la reserva eucarística.

Aquel año de 1872, los ánimos de algunos cofrades estaban exaltados, quizá por otras cuestiones, si bien la excusa que motivó la queja ante el Obispo fue la prohibición de llevar la cabeza cubierta con morrión por parte de los “armaos”. Las cofradías de Jesús de la Humildad y Jesús Nazareno, celebraban su fiesta anual en el mes de Septiembre y ante la proximidad de las celebraciones elevaron la siguiente petición, firmada por más de noventa cofrades. El documento es de gran valor por cuanto informa de los elementos que componen el uniforme de “armao”, descripción que coincide con los elementos que se han mantenido hasta nuestros días.

miércoles, 12 de noviembre de 2014

El terremoto de Lisboa de 1755 en Arjonilla

"Se hizo esta obra a debocion de Dª. Ana Bernarda Giménez
y Ramírez de Valenzuela siendo Párroco D. José M. Jácome
y Alcalde D. Juan Jácome y maestro fue Manuel Gómez"
(obras de la ermita de la Soledad a finales del s. XIX.
Anteriormente había quedado destruida a causa del
terremoto de Lisboa de 1755)

Ildefonso Rueda Jándula

El día de Todos los Santos, 1 de Noviembre de 1755, sobre la hora de Misa mayor, ocurrió el conocidísimo terremoto “de Lisboa”, con víctimas en Portugal, España y Norte de África y cuantiosos daños materiales. Este importante suceso dio lugar a numerosos escritos y publicaciones, poemas, sermones y ensayos filosóficos y científicos sobre la repercusión en la mentalidad de las gentes.

El epicentro del terremoto estuvo en el Océano Atlántico, a varios cientos de kilómetros del Cabo San Vicente, si bien por los mayores daños a causa sobre todo, del incendio que se generó, este gran seísimo vino a denominarse “terremoto de Lisboa”l El rey de España, Fernando VI, que había percibido el temblor en el Monasterio de San Lorenzo del Escorial y que se desplazó inmediatamente a Madrid, ordenó llevar a cabo una información de todo lo acontecido en España a causa del terremoto. Los datos se canalizaron mediante una encuesta que dirigía el Gobernador del Supremo Consejo de Castilla, cargo que ostentaba a la sazón, el Obispo de Cartagena, a todos los pueblos, con las siguientes preguntas: 

lunes, 17 de marzo de 2014

Nuestras calles: Vera Cruz y Soledad, calles y cofradías entre la antigua Parroquia de Valrrico

Artículo publicado por Ildefonso Rueda Jándula
en la revista "Al pie de la Parroquia de Arjonilla"

Imagen de Ntra. Sra. de la Soledad,
al fondo antiguo retablo del siglo XVIII
de la ermita, desaparecido en la guerra civil
Desde la ermita de Santiago, donde nos habíamos quedado el mes pasado, por la calle del General Castaños llegamos a la Vera Cruz, antiguo nombre tan sólo solapado por el popular de "calle de la piedra", que nos conduce a la Iglesia de Santa María de Valrrico, que fue el segundo templo parroquial de la Villa después de la Iglesia de Santa Catalina en el Castillo. Vera Cruz es la Cofradía más antigua de cuantas han llegado a nuestros días, ya que la desaparecida Cofradía de Santiago tenía hace siglos este privilegio. Soledad es la devoción mariana de más raigambre en Arjonilla, y entre una y otra, dos calles que se unen en una de las más bonitas construcciones religiosas, cargada de tradición y solera: La ermita de la Soledad, o Valrrico, junto a la fuente primigenia de la riqueza de esta Villa que es el barro. En definitiva, estamos hablando de los mismísimos orígenes de Arjonilla.

De Iglesia Parroquial a ermita.

Si pudiéramos viajar al Arjonilla del siglo XV, hace más de 500 años, junto a la ermita de la Soledad, desde la explanada del templo veríamos un paisaje bien distinto al actual. El pilar estaría más ocupado de casas particulares y el gran barranco de ahora, sería más pequeño, pasando los vecinos del pilar a la Iglesia de Valrrico, a través de un puente de madera. Bajo este puente, un riachuelo procedente de la fuente del pilar. Los domingos tañe la campana de la Iglesia a misa mayor, y el pueblo se congrega , aunque algunos se entretienen comprando carne en los puestos de venta que el carnicero coloca en la explanada de Valrrico. En el día de los difuntos, las mujeres se sientan a oir misa en las sepulturas de sus antepasados y sobre ellas encienden velas, en señal de posesión y pertenencia al linaje del difunto. 

lunes, 3 de marzo de 2014

Ayer y hoy de los cultos tradicionales en honor al Patrón San Roque


Artículo publicado en la revista "Al pie de la Parroquia de Arjonilla"
Ildefonso Rueda Jándula

La piedad popular hacia los santos patronos, es considerada por la liturgia actual como un elemento de fecunda eficacia para las parroquias. En estas fiestas patronales, la Parroquia expresa su tradición espiritual y responde a la necesidad honda de manifestar públicamente su fe. El hecho de celebrarlas cada año, participando todos y englobando la realidad unitaria de la persona, es algo particularmente importante para la fe del pueblo, aunque también nos arriesgamos a reducirlas a un fenómeno puramente cultural y expresivo de una dimensión social y de convivencia comunitaria. Celebración eucarística y convivencia comunitaria, se encuentran para el caso de las celebraciones de nuestro Patrón San Roque, bien desligadas, por cuanto en la fiesta religiosa, numerosa en fieles, la Parroquia se encuentra con Cristo y después, al participar del segundo comensalismo -el ponche-, se pone de relieve la dimensión social de nuestra reunión, en ambos casos bajo el motivo unificador que supone para los arjonilleros la figura de San Roque.

domingo, 2 de marzo de 2014

Las cartas entre el Prior D. Cristóbal Castejón y el Obispo de Jaén. Polémico cabildo de la Cofradía de la Virgen de la Cabeza de Arjonilla en 1775


Artículo publicado en la revista "Al pie de la Parroquia de Arjonilla"
Ildefonso Rueda Jándula

En el contexto de las difíciles relaciones que los gobernantes municipales y los priores de la Parroquia de Arjonilla tuvieron en la segunda mitad del siglo XVIII, se encuentran los siguientes documentos epistolares, que el Prior Don Cristóbal Castejón dirigió al entonces Obispo de la Diócesis Fray Benito Marín, sobre la convocatoria de un cabildo de la Cofradía de la Virgen de la Cabeza de Arjonilla. En el fondo, se encuentran las críticas que desde ambas instituciones se lanzaron en torno al movimiento ilustrado, por la corrupción de los gobernantes frente a un pueblo oprimido y desamparado. Los documentos, conservados en la sala de Cofradías del Archivo Histórico Diocesano, son los siguientes:

sábado, 1 de marzo de 2014

El vino arjonillero. Cosecha de 1770


Artículo publicado en la revista "Al pie de la Parroquia de Arjonilla"
Ildefonso Rueda Jándula

Conocemos la superficie dedicada al cultivo de la vid en Arjonilla, en la primera mitad del siglo XIX, 98 aranzadas –medida equivalente a la fanega-, de viñas que rentaban a sus dueños un total de 91.000 reales. Una superficie de cultivo mayor que la perteneciente al término de Lopera también para el caso de las vides, que en 1751 ocupaban 51 fanegas, en una población que tradicionalmente se ha destacado por este cultivo. En 1819, las viñas de Arjonilla se dividían en 2 aranzadas de primera calidad, 58 aranzadas de segunda y 38 de tercera. Según la contribución territorial e industrial de ese año “ A los renteros de aguardiente se les considera ganaron 1.500 reales de los cuales se bajan 750 por gastos de viajes y escritorio ... Los vendedores de licores ganaron 2.500 reales. Se les bajan por gastos de utensilios 1.200”.