domingo, 9 de febrero de 2014

Arjonilleros en el nuevo mundo


Artículo publicado en el programa de Fiestas de San Roque
Ildefonso Rueda Jándula

Casa solariega del marquesado de
Santa Rosa
El descubrimiento del nuevo continente por Colón, bajo los auspicios de los Reyes Católicos, supone el inicio de un proceso que comprende diversas etapas: La isabelina o colombina, que comprende desde la gestación de los primeros viajes hasta 1503-1504, que es "descubridora" por excelencia; la conquistadora, a partir de la fundación de la casa de contratación, y la colonizadora-gobernante, que comprendería desde 1534, fecha en la que culmina el proceso conquistador, que sobre todo tiende a establecer fórmulas de gobierno para aquellos nuevos territorios[1].

La tipología del español que pasaba a las Indias es muy variada: conquistadores con espíritu de aventura y deseos de gloria, religiosos motivados por las inmensas perspectivas que se ofrecían de extender la Fe Católica, miembros de la nobleza que tenían la posibilidad de desempeñar cargos públicos de más o menos relevancia, profesionales ante los que se abrían nuevos campos de acción y un conjunto mucho más numeroso de gentes no cualificadas que veían la vía de escape de una situación de penuria y miseria. El estudio de Aurelio Valladares ofrece la relación nominal de los emigrantes arjonilleros del período 1492-1599:

Arjonilla tiene bandera. Aprobación oficial de los emblemas municipales


Artículo publicado en el Programa de Fiestas de San Roque
Ildefonso Rueda Jándula

Bandera de Arjonilla
El 14 de julio de 1998, el pleno ordinario celebrado por la corporación municipal aprobó el inicio del expediente de rehabilitación de la Bandera de la localidad, una vez que la catalogación de los fondos históricos del Archivo Municipal había permitido el hallazgo de un documento que señalaba los colores del antiguo pendón de la milicia arjonillera. Tras un largo proceso de revisiones por parte de los académicos de la Historia de Córdoba, se ha concluido este expediente, y así, el próximo 16 de agosto, en fecha tan significativa, el vexilo adoptado como símbolo de nuestro pueblo ondeará desde el balcón consistorial.

Escudo de Arjonilla
Algunos municipios, acogiéndose al Decreto 14/1995 de 31 de Enero de la Consejería de Gobernación de la Junta de Andalucía, han deseado surtirse de símbolos privativos, y para ello han elegido al confeccionar las banderas, combinaciones cromáticas que no han tenido en cuenta sus antecedentes emblemáticos, o bien carecían de ellos. En nuestro caso, existía un claro antecedente en el antiguo pendón que la milicia de la Villa de Arjonilla llevaba en las campañas al servicio del Rey, durante los siglos XVI y XVII. Según el informe del académico D. Ignacio Garijo Pérez, la bandera que se ha elegido para representar a la localidad de Arjonilla resulta particularmente vistosa, a la vez que sencilla. Se trata de un tipo de enseña definible en terminología vexilológica como "cuarta en aspa", de proporciones tres de largo por dos de ancho, las secciones superior e inferior de color blanco y las laterales negras. En el centro del vexilo se superpone el escudo municipal. Añade el académico que "contando el municipio de Arjonilla con tan valioso acervo cultural no sería razonable renunciar a tan notables antecedentes emblemáticos para sustituirlos por signos advenedizos o desprovistos de cualquier arraigo en su rica tradición local". 

sábado, 8 de febrero de 2014

Visita de la Orden de Calatrava al Castillo de Arjonilla en 1577. Francisco del Castillo interviene en un pleito sobre las obras de la Fortaleza


Artículo publicado en el Programa de Fiestas de San Roque
Ildefonso Rueda Jándula

Fotografía del Castillo de Arjonilla
hacia 1915. Catálogo monumental
Enrique Romero de Torres
Como Villa sujeta a la Orden de Calatrava, la correcta administración de lo público, la “res publica”, era controlada por los visitadores generales periódicamente, comprobando el buen estado de los edificios y las cuentas de propios, amonestando en caso necesario a los alcaldes y regidores del cabildo municipal que en algunas ocasiones fueron multados por su negligencia en el cumplimiento de lo mandado por la visita. En el caso de Arjonilla, los visitadores examinaban los equipamientos de carácter civil, ya que los asuntos eclesiásticos dependían directamente del obispo de la Diócesis, según la concordia entre el Obispado y la Orden en la que intervino el poder real, apartando Arjona, Arjonilla y La Higuera de los priores de la Orden . Serán los “curas de San Pedro”, los que ocupen los prioratos en estos tres pueblos, frente a los freyles de parroquias tan cercanas como Lopera y Porcuna.

En este artículo, presento la visita que frey Diego de Guzmán Galindo y frey Francisco Ordoñez hicieron en 1.577 al castillo de Arjonilla, propiedad real administrada por un alcaide, Francisco de Moya, que al residir en otra población tenía un lugarteniente en esta Villa: Francisco Gómez de Valenzuela, cuya familia quedará asociada a la administración de la fortaleza. Se inicia la visita con un inventario de las armas -ya excasas- del recinto fortificado. Posteriormente veremos las obras que necesitaban sus muros y la intervención del conocido cantero Francisco del Castillo en un pleito sobre la construcción de unos aposentos.

viernes, 7 de febrero de 2014

Las visitas de la Orden de Calatrava al lugar de Arjonilla (1499-1514)

Artículo publicado en el Boletín del Instituto de Estudios Giennenses nº 182. 2002
Descargar en formato pdf : http://dialnet.unirioja.es/descarga/articulo/1147002.pdf

Ildefonso Rueda Jándula

I INTRODUCCIÓN

Fotografía del Castillo de Arjonilla
en el Catálogo monumental de
Enrique Romero de Torres (hacia 1915)
La presencia de la Orden de Calatrava en la Villa de Arjonilla desde la época bajomedieval hasta bien entrado el siglo XVII, representaba para el concejo de la Villa la intromisión en la administración municipal, de una institución que velaba por la correcta gestión de la res publica. En los primeros tiempos de este control calatravo, la espiritualidad de sus moradores también era supervisada, ya que el obispado giennense obtuvo para sí la jurisdicción eclesiástica tras un pleito con la Orden, y en las visitas que se realizan a partir de la segunda mitad del siglo XVI, el gobierno de los calatravos se limita a las cuestiones del cabildo municipal. La Historia de la Villa, ligada a la de Arjona, quien poseyó la jurisdicción sobre Arjonilla hasta 1.553,  permanecerá oculta por la escasa importancia de la población hasta finales del siglo XV. 

Es en este tiempo final del siglo XV, cuando la Orden comienza a controlar las primeras obras públicas de una Arjonilla que comienza a resurgir en su economía y demografía, hasta conseguir su independencia jurisdiccional y consolidar su administración concejil, proceso que finalizará en las primeras décadas del siglo XVII. A través de los mandatos calatravos en la Villa, realizaremos un recorrido por los equipamientos urbanos del lugar, la administración de la época y la vida cotidiana de la población. 

jueves, 6 de febrero de 2014

Significado del Voto de San Roque. Las alusiones veterotestamentarias del documento

Ildefonso Rueda Jándula

Artículo publicado en el Programa de Fiestas de San Roque

Nota al margen
del documento
capitular
Han sido numerosos los artículos y trabajos de investigación que he publicado en los últimos años, anunciando la celebración de este IV Centenario del Voto de San Roque, en los que aparecía la documentación municipal sobre las medidas que ante la pestilencia adoptó el cabildo municipal. En estos mismos trabajos, las renovaciones del Voto y fiestas votivas a raíz de la promesa capitular nos ocuparon largos párrafos en los que, con una metodología positivista, se exponían los hechos sin la mayor preocupación por dar un sentido a aquel pasado desde la perspectiva de nuestros días.

Ahora que han pasado cuatrocientos años de aquellos hechos, no pretendo sino iniciar una reflexión desde un acercamiento al significado que para aquellos arjonilleros de la Edad Moderna tuvo el Voto primigenio. Historiadores como Álvarez Santaló, quien se ha ocupado de estudiar los votos patronales en numerosas villas y ciudades de Andalucía, lo definen como la promesa dirigida a Dios, que realizan los hombres, conscientes de su inferioridad para solucionar problemas, en este caso, en relación con la salud. Generalmente, el hombre ofrece una penitencia si el intercesor impide lo irremediable, de manera que si la divinidad cumple, el devoto se verá obligado a cumplir su compromiso, creándose una estructura de relaciones entre el oferente y la figura sagrada. 

miércoles, 5 de febrero de 2014

La alfarería tradicional en Arjonilla. Construcción de las albarradas en el siglo XVI

Ildefonso Rueda Jándula

Artículo publicado en el Programa de Fiestas de San Roque

Luis Zafra, alfarero de la más honda tradición arjonillera
Quienes nos dedicamos a la investigación de la Historia de nuestros pueblos, encontramos a veces, lagunas documentales para determinados temas de obligada indagación, como es el caso de la alfarería en Arjonilla. La causa de esta ausencia documental está bien clara, ya que se trata de una actividad tradicional que escapa, salvo determinadas excepciones, al control económico por parte de la administración concejil. La cerámica actual ha sustituído a la alfarería tradicional, apenas quedan alfareros en nuestra tierra, mientras aumentan los ceramistas a un ritmo que impide a los artesanos detenerse para considerar la dualidad alfarero-ceramista. Los empresarios de este sector, se denominan “alfareros”, nomenclatura errónea porque entre unos y otros existen claras diferencias. El alfarero no es considerado artista, porque el objeto que produce no pretende mantener un canon estético, y sí una utilidad directa. Además, el alfarero tradicional se fabrica para sí todo lo que utiliza, frente al alumno de escuela de oficios, que lo tiene todo fabricado. No se pueden comparar en definitiva estos sistemas, aunque ambos trabajen con el barro. Por tanto, no podemos decir que la cerámica artística que se realiza en Arjonilla sea tradicional, ya que la alfarería ha sucumbido a los nuevos tiempos. Ayer fue el alfarero, hoy el ceramista continúa haciendo realidad aquellos versos: “Y es que Arjonilla, de arcilla, / labra el barro de su entraña / para el poblado y la villa, / y en cualquier rincón de España/ hay un poco de Arjonilla”.

lunes, 3 de febrero de 2014

Cosas de Ánimas. Del "mánguili" al "fósfili"

Los monaguillos dan a besar el portapaz

Artículo publicado en el Programa de Fiestas de San Roque

Ildefonso Rueda Jándula.

Una de las Cofradías más antiguas y rica en bienes, ya desaparecida en nuestro pueblo, la Cofradía de las ánimas benditas, tenía como principal cometido la recaudación de limosnas con las que aplicar sufragios de misas por las benditas ánimas del Purgatorio. Para este fin, lo que en otros lugares se conoce como cuadrilla de ánimas demandaba limosnas en dinero o en especie, cuyo valor se destinaba al fin referido. La declaración  del Catastro de Ensenada (Año 1.751), corrobora esta afirmación, significando que la limosna se recogía con tazas, durante todos los días del año: “Perteneze a esta Cofradía la limosna que diariamente se pide y junta con las tazas y que dan los debotos de las venditas Animas que se regulan y pertenezen a cada un año por un quinquenio según el libro de entradas y quentas dadas por sus mayordomos un mill reales en cada un año ...”

Portapaces de la Parroquia de Arjonilla
Importantes debieron ser las cantidades de trigo que recogía este grupo de hermanos, cuando por el testamento de María de las Nieves Úbeda, en 1.724 se legaba un silo a la Cofradía donde guardar la especie recogida por el vecindario “Declaro que yo tengo por mío propio un silo para enzerrar cebada en la puerta de Juan de fuentes, vezino desta Villa entre la puerta y la esquina de la Calle que llaman del Comisario que mira a la que dizen de Roperos y Priores, el qual quiero y mando a la Cofradía de las benditas ánimas”. Sin embargo eran escasos los olivos propios de la Cofradía (48 pies de olivar), en los sitios del Matorral y Grilleros. De estos, conocemos un olivo denominado popularmente como “ la estaquita de las ánimas” ubicado en la bifurcación de caminos de Grilleros, donde antaño los labradores depositaban esportillos de aceituna. Estas donaciones anónimas, junto a la producción de este olivo, mantenían encendida todo el año la lámpara que incesantemente ardía junto al cuadro de Ánimas de la Iglesia Parroquial.